Florencia notó su cambio de humor. Como sin querer, echó un vistazo a la pantalla de su celular y vio el nombre "Sofía" en el mensaje del chat.
Otra vez ella. Florencia se sintió algo irritada. Confiaba en poder eliminar todos los obstáculos que impedían que Alejandro y ella estuvieran juntos. Pero con el propio Alejandro, sentía que era complicado. Nunca podía descifrar exactamente qué sentía él por Sofía.
En ese momento, Alejandro ya había apagado el celular. Luego, dijo indiferencia:
—Tengo que atender algo, no puedo acompañarte. Ya está oscuro, no te quedes afuera mucho tiempo. Haré que el chofer te lleve a casa.
—¿Es por Sofía? —preguntó Florencia—. ¿Todavía no se ha mudado de vuelta a la villa?
Al decir esto, Florencia vio cómo la expresión de Alejandro se ponía aún más seria. Él no respondió, pero era claro que la respuesta era afirmativa.
Florencia dijo en voz baja:
—Esta vez sí se pasó de caprichosa, aunque la verdad la envidio un poco. Pudo casarse contigo, y la abuela la consiente mucho. Solo las personas amadas tienen el privilegio de ser así de atrevidas. Alejandro, no seas tan terco. Si de verdad planeas seguir con Sofía y hacer que funcione, cuando sea necesario agachar la cabeza, agáchala.
Alejandro miró su mano recién vendada, algo confundido.
—Después de cómo te trató, ¿todavía la defiendes?
—Bueno, Sofía es una chica, no quiero caerle mal a las chicas, y además...
Florencia hizo una pausa, sus ojos fijos en Alejandro.
—Alejandro, me gustas, pero lo que siento por ti es querer que estés bien. Antes éramos demasiado jóvenes, demasiado caprichosos, por eso nos separamos. Durante todo este tiempo, la verdad es que siempre me arrepentí.
Mientras hablaba, los ojos de Florencia se cubrieron con una ligera capa de lágrimas.
Cinco años atrás, a ojos de los demás, los García los habían separado, pero en realidad, en ese tiempo su relación con Alejandro también tenía algunos problemas.
En aquel entonces era joven y caprichosa, a veces se enojaba con Alejandro por pequeñeces. El día antes de separarse, cuando se enteró de que los García presionaban a Alejandro para que rompiera con ella, para probar qué lugar ocupaba en el corazón de Alejandro, ella fue quien propuso la ruptura.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: A ella la salvó, a mí me abandonó