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¡Adiós! MI ESPOSO SIN DESEO romance Capítulo 736

—Pues, obviamente... —comenzó Gerson, alargando la última palabra con una cara que claramente pedía un elogio. Pero al ver la expresión sombría de Odalys, se tragó el resto de la frase y cambió de tema bruscamente—: Daly, te he extrañado tanto.

Odalys no se tragó el cuento y repitió la pregunta:

—¿Cómo subiste?

—Pues... trepando —murmuró Gerson en voz baja.

Ella ya lo sabía, solo quería que él lo admitiera. Estaban en un segundo piso. La fachada de la casa, aparte de la barandilla del balcón, no ofrecía ningún punto de apoyo. Para subir, había que tomar impulso, impulsarse contra la pared y luego agarrarse de la barandilla. No solo requería calcular bien la distancia, sino que no podía haber ningún error en el proceso.

Si se caía, lo menos que le podía pasar era un esguince; en el peor de los casos, una pierna rota. Con mala suerte, hasta podría haber quedado allí mismo.

Y resulta que Gerson, lejos de asustarse, esperaba que lo elogiaran. A ella le dio mucha rabia, pero al pensar que había corrido ese riesgo solo para verla, reprimió el enfado que le subía por dentro.

—No vuelvas a hacerlo.

—De acuerdo.

Zanjado el tema, Gerson la abrazó felizmente, llenándola de mimos.

Viendo que afuera oscurecía cada vez más y él no daba señales de querer irse, Odalys preguntó:

—¿Piensas dormir aquí esta noche?

Esperaba que él aprovechara la oportunidad para quedarse, pero para su sorpresa, él negó con la cabeza.

—Me quedaré un rato contigo y luego me iré.

Odalys lo miró extrañada.

Eso no era muy propio de él.

Gerson, al verla callada y mirándolo fijamente, pensó que no quería que se fuera. Le acarició la cabeza.

—Tranquila, solo faltan unos días para la boda. Entonces podremos vivir juntos todos los días.

—Lo que me pregunto es por qué de repente te has vuelto tan correcto —dijo Odalys, mirándolo con curiosidad.

Hacer todo ese esfuerzo para subir, solo para quedarse un rato con ella.

—Tu papá ya me tiene entre ceja y ceja. Si se entera de que me colé en tu habitación a sus espaldas, me detestará aún más.

—¿De verdad crees que no lo sabe?

La casa estaba rodeada de cámaras de seguridad, y además estaba Cirilo, que aparecía y desaparecía como un fantasma y tenía ojos más agudos que un reflector. Seguramente su padre supo que él había entrado en cuanto puso un pie en la propiedad.

—Seguro que papá no sabe nada.

Gerson lo dijo con una certeza absoluta. Estaba tan seguro porque, con lo poco que le agradaba a Fortunato, si este se hubiera enterado de que se había colado para ver a Daly, lo habría mandado a sacar a patadas de inmediato. No lo habría dejado quedarse tanto tiempo en la habitación.

Odalys no dijo nada.

Al verlo dirigirse hacia el balcón, lo detuvo de inmediato.

—Usa la puerta principal. Papá ya debe estar durmiendo, no se dará cuenta.

Para subir podía impulsarse en la pared, pero para bajar solo le quedaba saltar. Y aunque a ella no le hacía mucha ilusión la boda, tampoco quería que el novio llegara en silla de ruedas.

Sin darle oportunidad de negarse, lo empujó hacia la puerta. Al abrirla, se encontraron de frente con Fortunato, que los esperaba afuera con una sonrisa que no tenía nada de cálida.

—¿No que eras muy capaz? ¿Por qué no sales por el balcón, ah?

Gerson se quedó de piedra.

Odalys se llevó un susto al ver a alguien aparecer de repente.

—Papá, Gerson solo...

Fortunato lo miró con una ceja arqueada.

—¿Haces tus fechorías y necesitas que mi hija te defienda?

Capítulo 736 1

Capítulo 736 2

Capítulo 736 3

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