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Ayer me despreciaste por coja, hoy me deseas por reina romance Capítulo 670

Rubén, sin embargo, miró directamente hacia el fondo del salón, con la vista fija en Beatriz, ignorando por completo todas las miradas curiosas e inquisitivas.

Como si hubiera cruzado un mundo entero solo por ella.

El hombre caminó hasta quedar frente a Beatriz y dobló ligeramente el brazo.

Ella pasó la mano por el hueco que él le ofrecía y, ante los ojos de todos, entre el asombro silencioso y los suspiros ahogados, se aferró a su brazo y caminaron juntos hacia el interior del salón.

Un mar de dudas inundó la mente de los presentes.

Aquellos que un segundo antes se burlaban de Beatriz…

Ahora solo podían mirarla con la boca abierta.

En el escenario, una mujer daba un discurso con un micrófono en la mano. Su tono suave era como una pluma que rozaba el corazón de la gente, provocando un ligero escalofrío.

—Señor Urbina, ¿qué onda entre el señor Tamez y la señorita Beatriz…?

Alguien se armó de valor y le preguntó a Ireneo.

Este levantó una ceja y soltó una risita.

—Es una relación que hasta yo tengo que tratar con pincitas, ¿tú qué crees?

Ireneo no lo dijo claramente. Lanzó esa frase ambigua al aire, dejando que la imaginación de todos volara.

Y que el miedo les recorriera el cuerpo.

Cuando Beatriz bajó del escenario, Rubén la recibió en el primer escalón.

Con la llegada de Rubén e Ireneo, el ambiente en el salón de fiestas comenzó a caldearse.

El nombre de Capital Futuro era una leyenda en el mundo de los negocios.

¿Cuántos ni siquiera lograban pasar de la puerta de su empresa?

Ireneo ya era considerado una figura de otro nivel.

Y ni hablar de Rubén.

Durante mucho tiempo, en el mundo empresarial solo había rumores sobre él, nada concreto.

El hijo menor de la familia Tamez, el consentido de Maristela.

Capítulo 670 1

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