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Ayer me despreciaste por coja, hoy me deseas por reina romance Capítulo 711

—Ya se fueron. Vinieron a ver cómo estaba y, al ver que no era nada grave, se marcharon. Les dije que te habías cansado mucho cuidándome, y lo entendieron.

Beatriz no le creyó.

—¿De verdad?

Rubén asintió con seriedad.

—De verdad.

***

Esa mañana, los dos regresaron a la Villa de la Montaña Esmeralda.

Para evitar a los periodistas, no salieron por la puerta principal del hospital, sino que usaron un helicóptero para irse directamente.

La Villa de la Montaña Esmeralda tenía su propio médico familiar. Siempre que no fuera una enfermedad grave que no se pudiera tratar en casa, Rubén rara vez iba al hospital.

Según él, la razón para amasar una fortuna era para disfrutar de una vida mejor.

Nunca sufría dificultades innecesarias.

Por eso, muchas veces que Beatriz mencionaba hacer las cosas por sí misma, él no terminaba de entenderlo.

Con el regreso de Rubén, el ambiente en la Villa de la Montaña Esmeralda se relajó notablemente.

Por la tarde, Rubén tomó su medicina y se preparó para descansar. Beatriz, que había dormido por la mañana, no tenía ganas de una siesta, así que fue al estudio y llamó a Iris para preguntarle sobre la situación de la empresa.

Iris le informó de todo detalladamente.

Al final, mencionó que había algunos documentos.

—Le pediré a Liam que vaya a recogerlos en un rato —dijo Beatriz.

—¿Liam? —preguntó Iris, sorprendida, mientras miraba a la persona a su lado—. Está aquí conmigo.

Beatriz se quedó sin palabras.

—¿Y qué hace ahí?

Iris también estaba confundida.

—Dice que le interesa un poco el mundo de las finanzas y quiere que sea su maestra.

Ella tampoco lo entendía. Hacía dos días, al llegar a su oficina por la mañana, se encontró a Liam sentado en su silla, mirándola con una sonrisa aduladora.

Capítulo 711 1

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