Entrar Via

Ayer me despreciaste por coja, hoy me deseas por reina romance Capítulo 860

Poco después de que naciera el bebé, Beatriz le dio la impresión de que, ahora que tenía un hijo, él podía pasar a un segundo plano.

***

—¡Mamá! ¡Mamá! ¿Qué quiso decir? ¿Qué le pasó a mi pierna? ¿Nunca más podré volver a caminar?

Los gritos desesperados de Thiago resonaban sin cesar en la habitación del hospital.

Dafne, de pie junto a la ventana, se aferraba al marco, sin saber cómo responder a esa pregunta.

Sus dedos se cerraron en un puño.

Su respiración se volvió cada vez más agitada.

—¡Mamá, contéstame!

—Sí. Tu pierna está destrozada. Pasarás el resto de tu vida como un lisiado —dijo Dafne, la emoción que había contenido con tanto esfuerzo finalmente estalló—. Te lo dije mil veces, ¡no vayas al hipódromo, no vayas! ¡Pero no me hiciste caso! ¿En qué estabas pensando?

»Eras un niño tan adorable, ¿por qué cambiaste tanto al crecer, como si estuvieras poseído? Thiago, ¿cuándo vas a madurar?

El grito dejó a Thiago sin palabras.

En su recuerdo, Dafne siempre había sido una mujer dulce y extremadamente consentidora con él. Nunca antes le había levantado la voz de esa manera.

En todos estos años, ya fuera cuando salía con alguien, se casaba o se divorciaba, nunca lo había reprendido con tanta dureza.

Jamás había sido así…

—Tienes treinta años, ya no eres un niño. Tus padres están haciendo hasta lo imposible por asegurarte un futuro, ¿y tú qué haces? No solo te dedicas a la fiesta y al juego, sino que además terminas lisiado.

—¿Mi culpa? Desde pequeños, siempre le prestaron más atención a mi hermano y me ignoraron a mí. No me dieron ni una pizca de amor maternal en mi infancia, ¿y ahora se quejan de que soy rebelde?

Capítulo 860 1

Capítulo 860 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Ayer me despreciaste por coja, hoy me deseas por reina