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Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 1051

Al escuchar que Macarena iba a revisar las cámaras de seguridad, Gina le jaló la ropa a Germán de inmediato.

—Germán, estoy bien, ya no te pelees con Maca.

—Ya sabes cómo es su carácter.

Germán seguía molesto:

—Gina, no tienes por qué aguantarla siempre.

—No todo el mundo tiene que soportar sus berrinches.

—¡Solo eres su prima, no su mamá!

Germán no necesitaba escuchar las explicaciones de Macarena para saber que ella estaba molestando a Gina.

Porque Macarena había sido así desde que eran niñas.

Valiéndose de su estatus como la señorita de la familia González, no perdía la oportunidad de hacerle la vida imposible a Gina.

Gina era la hija del hijastro de Edgar, sin ningún lazo de sangre con los González, así que siempre terminaba agachando la cabeza ante Macarena.

Si no hubiera sido por aquella fiesta de cumpleaños de Macarena, en la que encontró a Gina llorando sola en un rincón, nunca se habría dado cuenta de lo mucho que la maltrataba.

Incluso si había conflictos internos en la familia González, problemas entre los hijos biológicos de Edgar y la nueva esposa, ¿qué culpa tenía Gina?

Ya era bastante difícil para ella vivir de arrimada como para que encima su prima Macarena la pisoteara. Era el colmo.

Macarena y Cecilia los observaban con los brazos cruzados.

Este tipo sí que tenía imaginación.

Era obvio que Gina había empezado a provocar, pero sin importar cuál fuera la verdad, él actuaba como si estuviera ciego y sordo.

Creía ciegamente todo lo que Gina decía e incluso se inventaba sus propias historias para justificarla.

Con un idiota así de su lado, no era de extrañar que Gina lograra frustrar a Macarena sin siquiera tener que esforzarse.

—Tiene razón, solo es su prima, no su mamá. ¿Por qué tendría que soportar los berrinches de Macarena? —dijo Cecilia.

—Ándale, cuéntanos cómo te estaba molestando Macarena hace rato.

Cecilia miró a Gina, esperando su respuesta.

—Y no me salgas con que no te hizo nada, porque decir eso es exactamente lo mismo que decir que sí te molestó para que este hombre brinque a defenderte.

—Yo no quise decir eso. —Gina no entendía de dónde había sacado Macarena a esta chica ni por qué se ensañaba con ella.

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