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Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 225

El Profe Zúñiga decidió que, debido a su temperamento explosivo y sus prejuicios contra los alumnos, el Profe Palacios no era adecuado para ser líder de grupo y le pidió que se retirara.

Llevar a los estudiantes al campamento de invierno implicaba recibir viáticos y un bono extra. Al irse el Profe Palacios, ese dinero desaparecía. Regresó a su habitación humillado, sintiendo que había dejado en ridículo a toda la escuela de Estrellamar.

Obligado a irse, Palacios estaba furioso. Eugenio, por su parte, se quedó, pero recibió una advertencia formal que sería notificada a su escuela. Además, se le exigió escribir una carta de reflexión y disculparse públicamente con Cecilia frente a todos los estudiantes del campamento a la mañana siguiente.

Eugenio aceptó dócilmente; la expulsión del Profe Palacios lo había asustado de verdad. Aquel chico que antes mostraba cierta arrogancia por su talento, ahora estaba tan quieto como un ratón.

Al salir de la oficina, el Profe Palacios tenía la cara negra de coraje.

—¡Eugenio! —lo llamó apretando los dientes.

Eugenio bajó la cabeza, sin atreverse a mirar a su maestro:

—Profe Palacios, lo siento.

—¿Todavía tienes cara para decir que lo sientes? ¿Sabes las consecuencias de tus mentiras? Me corrieron de la Asociación de Olimpiadas de Matemáticas por intentar ayudarte. ¿Ya estás contento?

Los viáticos de esos días no eran poca cosa. Al pensar que ese dinero ya no era suyo y que tendría que pagar su propio pasaje de regreso, a Palacios le dolía hasta el alma. Había llegado en avión, ¡pero ahora tendría que regresar en autobús!

—Profe, de verdad no fue a propósito, es que todos estaban a favor de ella... —Eugenio intentó excusarse.

—¡Suficiente! —le gritó Palacios. Ya había visto la verdadera cara de Eugenio—: ¿Cómo puedes ser más chismoso que una vecina de barrio?

En los ojos de Palacios ya no había aprecio por Eugenio, solo disgusto.

—Ya que te quedaste, más te vale esforzarte. Si no logras quedarte hasta el final, tal vez ya no te toque nada de la beca de apoyo económico este año. Al fin y al cabo, en Estrellamar hay muchos estudiantes necesitados. La suerte cambia, ya es hora de apoyar a otros alumnos.

Eugenio sintió una opresión en el pecho y miró a Palacios incrédulo:

Capítulo 225 1

Capítulo 225 2

Capítulo 225 3

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