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Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 319

—¡Gracias, señorita Ortiz, me lo comeré!

La calabaza asada con caramelo olía increíblemente dulce.

Apenas Alfredo abrió el envase, el aroma le despertó el hambre.

Tragó saliva.

—Come tranquilo. —Cecilia no se quedó mirando cómo comía.

Se fue con Agustín a sentarse en una banca cercana.

Apenas se sentaron, llegó alguien.

Era el director Zúñiga acompañado de un señor mayor.

Venían con varias personas más, incluidos algunos médicos.

—Don Jacobo, Fabián aún no despierta, pero los dos médicos que lo atendieron ayer aseguran que pronto estará fuera de peligro, no se preocupe demasiado.

El subdirector del Hospital San Gabriel también intervino: —Señor Carrasco, quédese tranquilo, el hospital ha asignado a los mejores médicos de guardia, el personal estará monitoreando a Fabián en todo momento.

Jacobo Carrasco soltó un "hmm" y su mirada se posó en Agustín y Cecilia.

—Agustín, ¿qué haces aquí?

Jacobo reconoció primero a Agustín.

Agustín ya se había puesto de pie: —Escuché lo de Fabián y vine a ver cómo estaba.

Agustín y Fabián eran amigos de la infancia, se llevaban muy bien.

Aunque con los años tomaron caminos distintos, nunca perdieron el contacto.

Al enterarse de que habían trasladado a Fabián al Hospital San Gabriel, Agustín no dudó en venir sin importarle las supersticiones de hospitales en días festivos.

A Jacobo le caía bien Agustín.

—Te agradezco en nombre de Fabián. Qué bueno que tenga un amigo como tú.

—Y ella es... —Jacobo miró a Cecilia.

Estaba a punto de preguntar si ella era la doctora Ortiz.

Pero Agustín se adelantó a presentarla: —Ella es mi prometida, Cecilia.

Cecilia abrió mucho los ojos; no esperaba que Agustín la presentara así ante Jacobo.

Jacobo tampoco se lo esperaba. Primero se quedó atónito, luego sonrió: —¡Vaya muchacho, ya tienes prometida!

Capítulo 319 1

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