—Está bien —asintió Lorena.
Luego echó un vistazo a la canasta que Cecilia aún sostenía.
—¿Para qué traes esas porquerías?
Lorena hizo un gesto de desagrado.
—Estos son tesoros, hierbas medicinales raras y costosas.
Cecilia pensó que Lorena no sabía apreciar lo bueno.
—¡Nombre! ¿Raras? Si el monte está retacado de eso. Puedes ir a sacar todas las que quieras cuando gustes —dijo Lorena restándole importancia.
Cecilia abrió los ojos como platos:
—¿De verdad?
Lorena rodó los ojos:
—¿Por qué te mentiría?
Cecilia se lo tomó en serio y sintió que le hervía la sangre de emoción.
El mes pasado, alguien necesitaba una raíz de Valeriana antigua de alta calidad, pero buscaron en varios estados y no encontraron nada.
Y la gente de aquí estaba sentada sobre una mina de oro.
—Entonces, ¿de quién es el monte? ¿Se puede escarbar así nada más?
Thiago miró a Lorena:
—Todo el monte es de mi tía Lorena. O sea, es de tu familia, hija.
Cecilia: «...» Aunque no lo comprendía del todo, ¡estaba impactada!
Originalmente pensó que Delfina podría haber vivido muy mal por el error, y por eso los Ortiz tenían tanta prisa en echarla a ella.
¡Pero nadie le dijo que Lorena era dueña de una montaña llena de tesoros!
—Con todo lo que hay en el monte, ¿por qué no lo venden?—Cecilia tragó saliva.
—Para venderlas, tiene que haber alguien que pague lo que valen —dijo Lorena con un tono significativo.
Cecilia entendió al instante. No es que no supieran lo que tenían, es que no querían malbaratarlo con comerciantes estafadores.
—Abuela, entiendo.
Esta señora no era simple. Si de verdad el monte estaba lleno de hierbas medicinales valiosas, eso bastaría para darle un estatus superior al de la familia Ortiz de Villa Solana.
Y pensar que los Ortiz se creían de la alta sociedad; Héctor ni siquiera pudo reconocer un hongo silvestre y dijo que era basura.
—¿Tu ropa limpia se mojó? —preguntó Lorena mirando la maleta de Cecilia.
Cecilia asintió.
Lorena se dio la vuelta hacia su habitación y sacó un conjunto de ropa que había hecho para su nuera hace tiempo.
VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cecilia: De rechazada a soberana