En realidad, Cecilia podría haber esquivado el ataque de la señora Olivares sin problemas. Pero tenía que admitir que se sentía muy bien que alguien saliera en su defensa.
La pelea entre las dos madres era un espectáculo digno de verse, así que Cecilia no pudo resistirse y sacó su celular para grabar un video.
—Ese ángulo no sirve. Si vas a grabar, enfoca a mi mamá como protagonista, a ella le encanta verse bien.
Sandra ayudó a Cecilia a ajustar el encuadre.
El profesor Molina se dio cuenta de lo que hacían y casi le da un infarto del coraje. ¡Este par de niñas tremendas!
Dos maestros hombres corrieron a separar a las señoras. Les costó trabajo, principalmente porque la señora Olivares pesaba bastante. En cuanto a la señora Castro, ella siempre tuvo control de la situación; en el momento en que la señora Olivares dejó de atacar, ella se detuvo.
—Señoras, ¿este es el ejemplo que les dan a sus hijos?
—Venimos a resolver un problema, ¿y terminan agarrándose a golpes?
El profesor Molina no se atrevía a acercarse demasiado, así que gritaba desde lejos. También regañó a Sandra y a Diego: —¡Ustedes dos, apúrense a calmar a sus madres!
Diego pareció despertar de un trance: —¡Mamá, déjalo ya, te está dando una paliza!
Al principio, cuando vio que su madre iba a pegarle a Cecilia, se había alegrado. Esa mujer se merecía una paliza. Pero quién iba a decir que la interceptarían en el último segundo.
Cuando su madre y la señora Castro empezaron a pelear, no le dio mucha importancia. Pensó que, como su madre era tan grande y pesada, no podía perder contra la señora Castro. ¡Qué poca memoria tenía! Se le olvidó por completo cómo había perdido él contra Sandra. Tal como le fue a él, le estaba yendo a su madre.
La señora Olivares todavía tenía ganas de contraatacar, pero al escuchar el grito de su hijo, se desinfló por completo.
—¡Tú, inútil, ni siquiera ayudas!
La señora Olivares dejó de pelear, pero aprovechó para insultar a su hijo. Es que el muchacho la sacaba de quicio, le daban ganas de regalarlo.
—Mamá, si usted no puede con ella, ¿cree que yo voy a poder?


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