Sin embargo, Ignacio no les hizo caso; al parecer, su único interés era encontrar a Cecilia.
No tardó en aparecer gente en internet haciéndose pasar por ella.
En una sola tarde, ya había surgido una docena de "Cecilias" buscando atención.
Estas "influencers" se estaban colgando de su fama, y una de ellas hasta resultó ser de la facultad de medicina de la misma Universidad de Viento Claro.
Pero no era una chica de nuevo ingreso, sino una estudiante de tercer año.
Cuando le preguntaron si era ella la del video, ni lo negó ni lo confirmó.
Solo dijo que lograr algo así no podía ser obra de alguien de primer año.
Afirmaba que, aunque esa supuesta Cecilia sacara buenas calificaciones, era imposible que tuviera ese nivel, a menos que todo fuera puro show.
Luego se puso a explicar cómo habría manejado ella la situación de haber estado en el lugar.
Se notaba a leguas que solo quería pisotear el nombre de Cecilia para hacerse famosa.
Esta chava ya era algo conocida en redes, porque de vez en cuando compartía tips médicos.
Estudiaba medicina tradicional, se vestía con un estilo muy clásico y se había ganado unos cuantos fans.
Muchos de sus seguidores comentaron en el video diciendo que sí creían que Sabrina pudiera lograr algo así.
Por su parte, Sabrina Hernández respondió asegurando que, en efecto, podía hacerlo, pero que en esos casos su consejo era ir directo al hospital.
Lucirse era lo de menos, pero empeorar la salud del paciente era grave.
—Ceci, siento que esta tal Sabrina se pasó de la raya. Te está menospreciando solo para quedar bien ella.
Como a Mireya le encantaba estar conectada, no tardó en encontrar el perfil de Sabrina, su compañera de universidad.
—Da igual, que diga lo que quiera. —Cecilia se tapó la boca y soltó un bostezo.
Al día siguiente tenían el campamento de inducción para los de nuevo ingreso, así que necesitaba cargar energías.
—Solo tú puedes estar tan tranquila; yo en tu lugar ya habría subido un video desmintiéndola. —Mireya le levantó el pulgar en señal de respeto.
Cecilia hizo un ademán con la mano:
—¡A dormir!
Macarena, que tenía puesta una mascarilla facial y también andaba viendo Clipa, estuvo de acuerdo con Mireya.
—Esta es la oportunidad de tu vida para hacerte de oro, ¿segura que no vas a aprovecharla?


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