[¡Con esos valores y entró a la Universidad de Viento Claro! Va a ser un parásito para la sociedad].
[No exageren, caray. Nomás se robó unos panes, ¿ya por eso es la peor escoria?].
[De seguro tú eres de los que andan pellizcando comida ajena, ¿verdad?].
En cuestión de horas, el internet se volcó en contra de Alan.
Por si fuera poco, alguien localizó a los padres del chico y les ofreció convertir a su hijo en influencer. Lo único que tenían que hacer era salir en video exigiendo justicia a la escuela para no dejar caer el chisme.
—Señor, señora, ¿ya lo pensaron bien? Que Alan esté así es cien por ciento culpa de la universidad. Si ustedes quieren levantar una demanda, nosotros los apoyamos completamente gratis. No se preocupen, no les vamos a cobrar ni un peso y les daremos todo el respaldo que necesiten. Lo único que necesitamos es que firmen un contrato con nuestra agencia.
A pesar de no tener mucha educación académica, el matrimonio Serrano había manejado un negocio de comida por años y de tontos no tenían un pelo. Cualquier comerciante desarrolla un sentido común para estas cosas.
Pero también eran gente sencilla y honesta.
—No, la verdad no nos interesa andar haciendo escándalos en internet.
Al pobre matrimonio le aterraba la idea de que sus vecinos o sus clientes de toda la vida los vieran haciendo circos por teléfono. Les daba muchísima pena.
—¡Pero si no son ustedes los que se harán famosos, es su hijo!
—¡Menos mi hijo! —El padre de Alan frunció el ceño—. Él es un estudiante. Se está preparando para buscar un trabajo de verdad, ¡cómo va a andar de payaso en las redes!
Al supuesto mánager le dio risa.
—Señor Serrano, discúlpeme la pregunta, pero ¿acaso olvidó que la única razón por la que uno busca trabajo es para ganar dinero? Si todo se resume a dinero, un influencer de hoy en día se mete en un mes lo que un oficinista jamás verá en toda su vida. ¡Cien veces más! ¿Qué le ven de malo?
El señor Serrano negó con la cabeza.
—¡No es lo mismo! Mi muchacho va a tener un trabajo decente. ¡No lo voy a dejar hacer el ridículo frente a todo el país!

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