Entrar Via

Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 991

—¡Yo... yo de verdad no sé nada! —Izan sintió que le estaban cargando el muerto injustamente, ¡como si fuera el chivo expiatorio de todo!

—Si no me creen, ¡puedo llamar a mi novia para que testifique! Ella puede confirmar que he estado con ella todos estos días. En serio que no ayudé a nadie a conseguir trabajos de medio tiempo, y mucho menos le robé dinero a la gente.

—Todos venimos del mismo lugar, ¿qué necesidad tengo de arruinar mi reputación por unos cuantos pesos?

—¡Al contrario, yo espero que si algún día pasa algo, podamos apoyarnos entre nosotros!

—Cecilia, por favor, créanme. De verdad que no tengo ninguna razón para engañarlas.

No quedaba claro si Cecilia le creía o no; se limitó a mirarlo con frialdad.

—¡Pero te falta lana! —le soltó.

Izan se quedó pasmado. Hasta él mismo sentía que no tenía cómo justificarse.

Porque era la verdad: ¡estaba quebrado! Si él estuviera en su lugar, también desconfiaría.

Un chavo que se va de viaje con su novia y justo anda sin dinero, que le recomienda trabajos a los demás y luego se queda con lo que tanto les costó ganar... Sonaba demasiado lógico.

—Entonces ya me fregué, ni cómo limpiarme de esta —soltó Izan.

Se sentía frustrado e impotente. ¿Cómo podía ser tanta casualidad?

—¿Se puede checar a qué hora se mandó ese mensaje desde mi computadora? Sospecho que alguien la usó para publicar eso. Alguien se metió a mi cuenta.

Era lo único que a Izan se le ocurría.

—¿Y quién crees que pudo haber usado tu cuenta para publicar ofertas de trabajo?

Cecilia notó que Izan no parecía estar mintiendo. Pero si no era él, ¿quién más podría ser?

—¿Cómo te llevas con tus compañeros de cuarto? ¿Hay posibilidad de que alguno te haya robado la cuenta?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cecilia: De rechazada a soberana