Capítulo 48
Celia apretó con rabia los puños. Palideció, y cada respiración le costaba un gran esfuerzo, pasando por alto toda la amargura que sentía.
-¡No tengo ninguna culpa! —insistió con los ojos llenos de lágrimas.
César entrecerró los ojos, pero al final la soltó.
-Si quieres permanecer arrodillada, quédate así.
Se sentó en el sofá cercano, dispuesto a esperar con paciencia. Sira lanzó una mirada de victoria a Celia antes de acercarse a César, fingiendo compasión.
-César, esto es demasiado para ella…
-Es su propia decisión -le respondió el joven.
Su decisión… Al escuchar esto, el último impulso de Celia por justificarse desapareció por completo.
Celia permaneció arrodillada por más de una hora, sin ceder a pedir disculpas. César la observaba fijamente, sintiendo una mezcla de emociones complejas. No sabía por qué, pero su terquedad le resultaba ser algo incómoda.
En ese preciso momento, Óscar despertó. Sira dejó las frutas que había pelado y corrió hacia la cama.
-¡Osqui, por fin, has despertado! ¡Qué susto me diste!
Al verlo despierto, la inquietud de Celia disminuyó de forma notable.
En los brazos de Sira, Óscar miró a César y lo llamó con la voz ronca:
-Tío César…
César se acercó a la cama y tomó con ternura la manita del niño.
-Estoy aquí. Osqui, ¿cómo te sientes ahora?
Oscar iba a decir que bien, pero quería que César se quedara más tiempo, así que mintió.
-No me siento bien… Tío César, ¿podrías quedarte un poco más?
Sira se sintió muy satisfecha con las palabras de Óscar, creyendo que su educación al final estaba dando
resultados.
César, es que la alergia lo tiene muy sensible ahora…-Fingió cierta preocupación.
-No te preocupes. Me quedaré hoy-le respondió César mientras abrazaba al niño,
-Gracias-dijo Sira con una sonrisa de triunfo, luego miró a Celia con desprecio.
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Celia observaba de reojo cómo César trataba al niño con cariño, pero ya no sentía nada por él. Como Óscar había despertado, no quería seguir molestando a esa “familia” de tres.
Justo cuando iba a ponerse de pie, Sira “por accidente” extendió el pie. Las piernas de Celia estaban muy entumecidas por haber permanecido arrodillada tanto tiempo. Al levantarse, tropezó con Sira y cayó de forma brutal, golpeando así su cabeza contra la mesa.
César se levantó por instinto para tratar de ayudarla, pero Sira llegó primero.
-¡Vaya! ¿Cómo estás, Celia?
Celia sentía mareos, aguantando el agudo dolor en la cabeza. Apartó las manos de Sira y la rechazó con indiferencia.
-No necesito tu falsa amabilidad.
Molesto, César la reprendió.
-¿Así agradeces a quién te ayudó?
La resistencia de Celia lo sorprendió demasiado, pero no le parecía apropiada en ese momento.
Ella no respondió en lo absoluto. Se levantó tambaleando y salió cojeando. César siguió su figura con esa irritación familiar en el pecho. Sira se interpuso entre ellos dos.
-César, Osqui ya está bien. No la culpes más.
-Eres la madre del niño. ¿Por qué siempre defiendes a quien lo lastimó? -Él la miró con desprecio.
Sira tragó saliva y se esforzó por mantener la calma.
-También estoy muy preocupada por Osqui, pero si sigues causándole problemas a Celia, temo que… —Intentó explicarle.
-Nadie podrá lastimarlos -él le prometió. Acostó a Óscar y luego se puso de pie.
-Tío César, me prometiste que me acompañarías… -Lo detuvo enseguida el niño.
César se detuvo en seco. Acarició con cariño la cabeza del niño y le explicó:
-Tengo trabajo ahora. Vendré más tarde, ¿de acuerdo?
-¡No! ¡Quiero que te quedes ahora! -Lloró el niño desconsolado,
Sabía muy bien que, si no lograba que César se quedara, su mamá lo castigaría. La alergia había sido insoportable y no quería volver a sufrirla.
César, Osquí te necesita… -Intervino con astucia Sira.
-Osqui…-El tono de César también se endureció.
Óscar era un niño sensible. Percibió la impaciencia de César. Sin otra opción, soltó la mano del hombre. 4
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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Se nota que es una novela oriental que sinceramente es demasiado machista, la mujer queda como una verdadera esclava medio liberada pero que se arrastra por los protagonistas masculinos, la mala demasiado perversa psicópata sociopata terrible, así siempre son los argumentos de novelas de oriente...
Asco de novela. La protagonista según es doctora y no sabe autodiagnosticarse su síndrome de Estocolmo. Parece que un abusador escribió esta novela....
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
Habrá más capítulos? Gracias...
Es el final o continua???...
Nunca en mi vida de lector, habia leido una novela taaaaaaaaaaaaaan LARGA!!!...
Xq tiene final me kede con pena de saber si se casaron el nacimiento del niño 💔...
Me ha gustado esta novela, pero siento que se está extendiendo demasiado, muchos problemas y no se resuelve ninguno. Ojalá no la alarguen más, y todo no se vaya a resolver en el último capítulo, como siempre....
Hay un corte del trama en el capitulo 496 a la 497, porque no sigue la secuencia, de hecho en el libro original hay discrepancias con lo que tiene desde el capitulo 494...