—Nos conocemos. Denos unos momentos para conversar a solas, por favor —dijo César, dirigiéndose a la empleada doméstica.
Una sorpresa fugaz cruzó los ojos de la empleada. Le respondió con una sonrisa y luego se retiró rápidamente. Celia cruzó los brazos y lo miró.
—Eh, César, ¿en serio no te da miedo que mi hermano te reconozca?
César dio un paso hacia ella, sonriendo.
—Ya me investigó. Pero esta identidad que uso no tiene ningún problema. Mientras yo no lo admita, ¿qué puede hacer?
Ella mordió ligeramente su labio inferior y guardó silencio.
—¿Estaban ricas las brochetas?
Celia volvió en sí.
—¿Me estabas siguiendo?
Él sonrió con amargura.
—Con mi posición actual, ¿necesitaría seguirte? Solo fue una coincidencia.
Su sonrisa se atenuó un poco al terminar de decirlo. Ella se quedó sin palabras. Era cierto y no podía refutarlo. Ahora él era Zeus Mendoza, no César Herrera. Además, ya estaban divorciados. No había razón para que siguiera vigilándola… Al final, ella mostró una media sonrisa.
—Estaba bastante buena. ¿Quieres que te recomiende el lugar?
—No voy a sitios a los que hayas ido con otro hombre.
Celia quería poner los ojos en blanco. Pero, en su mirada, ¿captó un destello de… celos? Inmediatamente, desvió la mirada.
—Bueno, como quieras.
Mientras intentaba pasar junto a César, él le extendió la mano y le tomó la muñeca. Cuando ella se volvió, su brazo la rodeó con suavidad.
—¿Estás libre este fin de semana?
Ella, confundida, preguntó:
—¿Para qué?
—¿Podría la señorita Rojas invitarme también a cenar?
Pensó que iba a pedir algo excesivo. Pero era solo una cena… Celia apretó los labios, a punto de responder, cuando escuchó a alguien detrás de ellos.
—¿Celi? —Enzo la llamó.
Al oír su nombre, ella alzó la vista rápidamente. En sus ojos se veía un poco de culpabilidad.
—Sí, papá. ¿Qué pasa?
Enzo tomó aire y habló con calma:
—Ben ya me habló sobre los planes de tu abuelo para tu matrimonio. Pero… quiero saber qué piensas.
Celia se acercó a su lado y guardó silencio por unos momentos.
—Papá, por ahora no quiero volver a casarme —le respondió.
Al escuchar su respuesta, Enzo mostró un claro alivio. Él se había enterado de las dificultades que ella había enfrentado en la capital. No era una persona rígida y tradicional. Par él, sus hijos no necesitaban demostrar la plenitud de su vida a través de un matrimonio. Después de todo, tenía suficientes recursos para asegurar que sus hijos vivieran con comodidad el resto de sus vidas. Eso le era suficiente.
—Apoyo tu decisión, hija. Hablaré con tu abuelo y me encargaré de esa situación. No te preocupes. Sin embargo… —Sonrió él.
No obstante, se detuvo de repente y la miró directamente.
—¿Puedes decirme qué pasa exactamente entre tú y ese señor Mendoza?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Siempre pasa así se saltan capítulos y uno tiene que continuar nomás y se pierde el hilo pero bueno pensé que siendo profesional medio genio sería más perspicaz pero es tan inocente ingenia idiota no sabe lo que quiere, un marido horrible y sigue detrás de él una arrastrada, sin nada de amor propio pero bueno esperemos se arme un poco más y deje de ser manipulable...
Lets go...
Me volví a quedar en el 575. el 576 no aparece...
Porque no me aparece el capítulo 441. Ya leí hasta el 440....
Dónde están los capítulos del 576 al 586 Por qué no aparecen...
Que paso con los capitulos 576 hasta el 586 que no salen?? Esta historia está más larga que un día con hambre....
Ya me imaginaba está cagad por eso lo adelante hasta este capítulo y ya me largo....
Me voy a saltar al menos 10 capítulos ya sabemos que él es un idiota y ella es una masoquista, solo falta por ver cuánto va a seguir soportando y yo no soy de soportar así que si esto se extiende tanto lo iré saltando de 10 en 10 hasta que ella por fin se deje de él y si no de han dejado luego de 100 capítulos lo dejo, ya me cansé....
Está mujer es en definitiva estúpida, me indigna la forma en la que se seja manipular y pisotear por todo el mundo, si veo que a media novela que tiene pinta de quedarse son la basura del marido la dejo, no sirvo para leer basura....
En qué capitulo deja de ser una estúpida y se divorcia de una vez por todas de esa basura de tipo? Y se aleja de la peste de la familia porque está bien quedada está mujer....