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Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 574

Celia se acercó a ambos, miró a Simón y lo saludó con cortesía, inclinando ligeramente la cabeza.

—Tío Simón.

Él sonrió, dejó la taza de té y luego le dijo a Lluvia:

—Lluvia, querías ir de compras, ¿no? Usa mi tarjeta. Quiero hablar a solas con tu prima.

—¡Gracias! —Los ojos de Lluvia brillaron, mostrando una felicidad genuina.

Simón hizo una señal al guardaespaldas a su lado para que la acompañara. El hombre asintió y se retiró con la joven. Una vez que ambos se fueron, Simón habló con parsimonia:

—Toma asiento.

Celia se sentó sin prisa, con una leve sonrisa en su cara.

—¿Tiene algún asunto para buscarme?

—No hace falta que te pongas a la defensiva. —Simón le sirvió té—. Eres la hermana de Ben, no te haría daño. Además, Enzo siempre me trató bien.

Celia tomó la taza. Sus dedos acariciaban suavemente el borde. Su sonrisa no cambió.

—No me buscó solo para charlar, ¿cierto?

—¿Por qué no? —respondió él, despreocupado—. Llevo mucho tiempo sin visitar Ficus. Me dijeron que Enzo había encontrado a su hija biológica y, al principio, quería venir a felicitarlo, pero los asuntos en el extranjero me retrasaron. No me guardas rencor, ¿verdad?

Ella levantó la mirada hacia Simón. En sus ojos claros había un destello de curiosidad.

—Por supuesto que no. También había oído a mi hermano mencionarlo y me daba mucha curiosidad conocerlo.

Los movimientos de Simón se detuvieron un instante. También levantó la mirada.

—¿Ben me mencionó? ¿Qué dijo de mí?

Celia se sorprendió y un destello de confusión brilló en sus ojos.

Capítulo 574 1

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