—No pensé que quien me esperaría a la salida serías tú —dijo Águila, asumiendo que Celia solo estaba allí para burlarse de ella. Su actitud era hostil—. ¿Qué pasa? ¿Tu familia no puede esperar para reírse de mí? Lástima, no soy tan fácil de doblegar.
Celia sonrió suavemente.
—Por supuesto que no vine a burlarme de usted.
Al ver que Águila volvía arrogantemente la cabeza, mostrando desconfianza, Celia no se impacientó y continuó:
—Sobre ese accidente, e incluso el ataque contra mi hermano, creo que no fue obra suya.
Águila arrugó el entrecejo y lanzó una mirada a Celia, pero no dijo nada.
—No quería que su hija se casara con los Bustos, por eso quería que yo lo hiciera en su lugar. Si desde el principio hubiera planeado quitarle la vida a Ben, ya lo habría hecho.
—¿Qué quieres decir con eso? —preguntó Águila, intrigada por la última frase.
—Ben investigó y descubrió que quienes lo atacaron eran personas bajo las órdenes de la señora Bustos. Si su objetivo era yo, no atacaría a Ben. —Celia se dirigió a Águila con seriedad—. Pero la señora Bustos no contactó a esa gente. Es decir, eran sus hombres, pero no actuaron bajo su orden directa. Y en la familia Rojas, usted era la más cercana a ella.
Al escuchar esto, Águila se enfureció de inmediato.
—Las cosas que hago las admito con gusto. ¡Pero no me echen la culpa de cosas que no hice!
—¿Entonces no le parece extraño? No hizo estas cosas, pero todas las acusaciones apuntan a la señora Bustos y a usted. —Celia dio un paso hacia ella—. Quizás alguien quiere usar estos eventos para que usted cargue con la culpa. De esa manera, enfocaremos nuestra atención en usted y tendremos una pelea entre nosotros, permitiendo que la otra parte escape.
Águila se petrificó. Esas palabras parecieron despertarla de repente. Al principio, no había tenido ninguna sospecha, ni siquiera se había detenido a pensar por qué había tantas casualidades.
—Usted es mi tía. No quiero ver a mi prima casada con un hombre como Paulo Bustos. Aparte de eso, ¿qué otro rencor irreconciliable hay entre nosotros? ¿La herencia familiar? Pero con tantos miembros en la familia, ¿realmente cree que esos bienes terminarán siendo de nosotros?
Después de decir esto, Celia miró a Águila. Ella vaciló. Era el inicio de una duda profunda.
Tras regresar del centro de detención, aunque no podía confiar en Celia por completo, Águila siguió dándole vueltas a las palabras de Celia. Fue entonces cuando recibió una llamada de su hija, Lluvia. Aún no sabía cómo contarle lo de su detención, pero al contestar, escuchó la voz llena de quejas de Lluvia al otro lado.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
526, leído....
Gracias, no dejes de subir los capítulos. Toma en cuenta por favor el libro: Encuentro accidental con el magnate. De Riley...
Contenido del capítulo 519 falta. 🙏🏻...
Aquí ando pendiente 😂...
Buenos días. Más capitulos por favor. Ya leí el 518. Y aun se pone más interesante...
Faltan los capitulos 498.499 y 500 :(...
NECESITOO MÁS CAPÍTULOS 😭...
Ya se acabo???...
Buenos días, cuando vuelven a subir capítulos?...
Alguien sabe que paso que no han vuelto a subir los capítulos 😓...