Ya caía la tarde. Celia llegó a casa y estacionó el auto en el patio. Apenas había cruzado la entrada cuando la empleada se le acercó.
—Señorita, qué bueno que volvió…
Esta iba a decir algo más, pero Celia ya había visto a César sentado en la sala, esperándola desde hacía un buen rato. Ella se sorprendió y se le acercó.
—¿Qué haces aquí?
La mirada de César se posó en ella con fijeza.
—Tenía ganas de verte. Por eso vine.
Celia se quedó sin palabras. La empleada, que captó la situación al instante, decidió no interrumpir más.
—Señorita, los dejo para que hablen con tranquilidad. Me retiro. —Cuando ya se iba, se volvió de repente—. Ah, por cierto, ¿el señor Mendoza se queda aquí a dormir hoy?
Celia no esperaba esta pregunta. En ese momento, César también la miró. Antes de que ella pudiera responder, él sonrió y le dijo a la empleada:
—No, gracias. No sería apropiado.
Ante los ojos de los demás, él era el "señor Mendoza", recién comprometido con Celia. No quería que surgieran chismes durante esta época. Además, la familia Rojas aún no sabía su verdadera identidad.
—Entendido. —La empleada se retiró.
El aire se llenó de un silencio repentino mientras la oscuridad de la tarde se filtraba por la ventana. Celia aclaró su garganta para romper el silencio incómodo.
—Creía que te ibas a quedar sin que nadie te lo pidiera, con lo cara dura que eres.
Él la miró con atención.
—¿Quieres que me quede?
Ella se sintió un poco tímida bajo su mirada y, sin querer, desvió la cara.
—Lo de la otra noche ya fue una excepción.
—Por cómo lo dices, parece que no estás muy contenta.
—¿Yo? ¿De qué?
César se reclinó en el respaldo y sonrió levemente.
—De que no pasó nada esa noche.
Las mejillas de Celia se encendieron de inmediato. Le lanzó el bolso que tenía en la mano, pero él lo atrapó entre risas y, al mismo tiempo, la atrajo hacia sí. La tomó por la cintura y la sentó sobre sus piernas.
—¿De verdad vas a hacerle una prueba de ADN a Simón?
Tuviera razón o no, no perdía nada con sacarse la duda. Lo peor que podía pasar era un dilema ético; de todos modos, lo haría por Ben. Al verla tan seria, César no la interrumpió. En su sonrisa solo había ternura.
***
César salió tarde de Colina Serena. Al subir al auto, el chofer le entregó un sobre.
—Es el informe que le pidió al señor Miguel.
César lo revisó. Era el historial médico del parto de Mirasol en el extranjero. Desde la semana seis de embarazo hasta el nacimiento, solo la había acompañado una empleada de la familia Rojas.
—¿Dónde está esa empleada ahora?
—Dicen que renunció poco después del parto.
César se quedó pensativo y no dijo nada más.
Mientras tanto, en un viejo departamento alquilado a las afueras, el aire estaba pesado por el olor a alcohol y tabaco. Mirasol, completamente borracha, se servía una copa tras otra. En el suelo había un desastre de botellas vacías y colillas.
—¡No debí dejarte vivir! —murmuró entre dientes.
Cuando recuperó un poco de lucidez, tomó su celular y marcó el número de Andrés.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Habrá más capítulos? Gracias...
Es el final o continua???...
Nunca en mi vida de lector, habia leido una novela taaaaaaaaaaaaaan LARGA!!!...
Xq tiene final me kede con pena de saber si se casaron el nacimiento del niño 💔...
Me ha gustado esta novela, pero siento que se está extendiendo demasiado, muchos problemas y no se resuelve ninguno. Ojalá no la alarguen más, y todo no se vaya a resolver en el último capítulo, como siempre....
Hay un corte del trama en el capitulo 496 a la 497, porque no sigue la secuencia, de hecho en el libro original hay discrepancias con lo que tiene desde el capitulo 494...
Además de lo inútil que es traiciona a la única persona que se preocupa por ella? En lugar de que el dr se enamore de la otra doctora le histeriquea, ya 🥱 aburren que se decida por uno u otro...
Siempre pasa así se saltan capítulos y uno tiene que continuar nomás y se pierde el hilo pero bueno pensé que siendo profesional medio genio sería más perspicaz pero es tan inocente ingenia idiota no sabe lo que quiere, un marido horrible y sigue detrás de él una arrastrada, sin nada de amor propio pero bueno esperemos se arme un poco más y deje de ser manipulable...
Lets go...
Me volví a quedar en el 575. el 576 no aparece...