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Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 708

Celia quedó boquiabierta ante la escena. Era algo que no esperaba. En ese mismo instante, una mano grande y cálida se interpuso en su campo de visión, tapándole los ojos. Una voz grave y de matiz varonil resonó a su lado:

—Es mejor que no mires.

Antes de que los Suárez pudieran reaccionar, David increpó con furia a los técnicos encargados del evento:

—¡¿Qué demonios está pasando…?!

—¡Ah…!

El agudo y desesperado grito de Rocío resonó con fuerza en todo el salón. Se cubrió los oídos con las manos, mientras su cara perdía color, dejándola pálida como un espectro.

Macarena, clavada en el suelo por la impresión, reconoció la silueta de inmediato, a pesar de que en el vídeo no se alcanzara a distinguir con claridad la cara de la mujer. ¡Era su hija!

La reacción de pánico de Rocío le dio a David un fuerte mal presentimiento. Se giró bruscamente hacia Alfredo, quien permanecía de pie justo a su lado. Este último ni siquiera mostró intención de calmarla, ni se tomó la molestia de prestarle atención, se limitó a quedarse impasible en su sitio, contemplando con frialdad cómo ella se desmoronaba psicológicamente frente a todos.

—La mujer en el vídeo se parece mucho a la señorita Herrera…

—No me digas…

—Vaya clase de escándalo. Con esto, el apellido Herrera va a quedar por los suelos.

David sintió un violento mareo y se tambaleó en su sitio. Sus guardaespaldas personales se apresuraron a sostenerlo. Antes de que él pudiera reaccionar, Zack ordenó apagar la pantalla con un ademán y se levantó del asiento.

—Señor Herrera, yo guardaba una enorme ilusión de que nuestras respectivas familias se unieran mediante este lazo. ¿Y así pretenden ofendernos el día de hoy?

—No… —reaccionó David intentando recuperar la compostura—. Señor Suárez, definitivamente se trata de un terrible malentendido. Esa mujer de las imágenes no es mi hija bajo ninguna circunstancia. ¡Es evidente que alguien ha querido tenderle una trampa para perjudicarla!

Macarena, quien conocía la veracidad detrás del material, supo que, para salvar la reputación de su hija, no le quedaba de otra que negarlo todo hasta las últimas consecuencias. Con las piernas temblándole por la tensión, se aproximó a David y se sujetó con fuerza de su brazo para unirse a las explicaciones ante Zack.

—Señor Suárez, mi hija jamás sería capaz de cometer un acto tan indecente y bajo como ese. Alguien con intenciones perversas ha querido sabotear este compromiso a como dé lugar. Por favor, no vaya a caer en la trampa.

—Cuando ustedes tomaron la determinación de pactar el compromiso de Rocío con el heredero de la familia Suárez, ni siquiera se tomaron la molestia de consultarlo con mi padre y conmigo. —César sonrió con ironía—. Parece que ustedes siempre han preferido tomar decisiones a nuestras espaldas.

Al escuchar esa revelación, los invitados comenzaron a cuchichear entre las mesas. Macarena palideció ante el contraataque. Se aferró a la tela de su vestido con fuerza, quedándose muda, ya no sabía qué hacer para salvar la situación.

David se aproximó a pasos apresurados hacia Zack e intentó explicarle:

—Señor Suárez, le doy mi palabra de que, sin importar de quién se trate el responsable de esta infamia, me encargaré de investigarlo hasta las últimas consecuencias. Por lo que más quiera, le ruego que…

—Señor Herrera. —Zack lo interrumpió, empleando un tono de voz tajante—. Creo que debería decirle un asunto de extrema gravedad en este mismo momento.

David se sintió desconcertado. Zack, manteniendo ambas manos firmemente apoyadas sobre su bastón, desvió la mirada para clavarla en César.

—Señor César, usted es plenamente consciente del secreto al que me refiero. Si no tuvo la disposición de sacarlo a la luz, no tendrá el derecho a emitir queja alguna en el futuro.

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