No era la primera vez que Tristán se presentaba frente a la residencia de estudiantes. Cada vez que aparecía, todos sabían a quién estaba buscando.
En el fondo, Amy envidiaba a Salma. Ella conseguía con facilidad lo que Amy tanto deseaba. Lo peor era que Salma ni siquiera lo valoraba y siempre mantenía su orgullo. Esa actitud distante y orgullosa la sacaba de quicio.
Para evitar que Tristán armara un escándalo, Salma tuvo que bajar a enfrentar el problema, aunque no quería. En cuanto la vio, él fue directo al grano.
—¿Empezaste a hacer transmisiones en vivo?
—Eso no es asunto tuyo —respondió Salma, con el mismo tono tranquilo de siempre.
—¿Cómo que no? —Tristán elevó la voz, molesto, como si quisiera que todo el mundo supiera que Salma era suya—. Eres la mujer que elegí. Si necesitas dinero, me lo puedes pedir. ¿Para qué ponerte a hacer transmisiones? ¿Sabes lo que es eso? ¡Es mendigar en internet vendiendo tu imagen! Si es por dinero, ¡mejor quédate conmigo!
En ese momento, Amy se les acercó y, con un gesto afectuoso, tomó el brazo de Salma para separarla del agarre de Tristán.
—Tranquilo, Tristán. Ella tiene sus razones. Pero, Salma, si tienes problemas de dinero, no hace falta que alquiles tu casa. Podrías habérselo dicho a él.
—¿Qué? —Tristán se volvió hacia Salma—. ¿Alquilaste tu casa?
Salma no esperaba que Amy la traicionara así. Se soltó de su agarre y lo encaró.
—Tristán, ganarme la vida con mi propio esfuerzo no me parece nada vergonzoso. Aunque fuera una mendiga en internet, jamás estaría contigo.
Era un collar de oro de una marca lujosa. Amy lo miró, sonriendo para sus adentros. ¡Uno más para su colección! Sin decir nada más, Tristán subió a su auto deportivo y se marchó.
***
El fin de semana, Celia trabajaba desde casa. De fondo, escuchaba la transmisión de Salma. La cuenta misteriosa seguía en línea. Esa vez, volvió a donar miles de dólares. Era el seguidor número uno.
Celia observó la cuenta, pensativa: no había vuelto a interactuar en el chat después de ese día, solo donaba y miraba en silencio.
De repente, recibió una solicitud de amistad en su cuenta. Al revisar el perfil, vio la foto de un hombre de cabello largo que le resultaba bastante familiar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Últimos capítulos por favor...
Y? Cuando se van a poder leer los últimos capítulos? Solo están disponibles hasta el 837...
Y no te deja leer mas allá del 837. Como se accede a los últimos capítulos?...
Que fiasco de novela leer tanto para llegar al final que no es final 🤦...
Que fiasco de novela leer tanto para llegar a un final que no es final 🤦...
y el final para cuando?...
Que historia más laaaaaarga que hasta autora confundía los nombres de los protagonistas mientras la escribía 😄😄😄😄...
Se nota que es una novela oriental que sinceramente es demasiado machista, la mujer queda como una verdadera esclava medio liberada pero que se arrastra por los protagonistas masculinos, la mala demasiado perversa psicópata sociopata terrible, así siempre son los argumentos de novelas de oriente...
Asco de novela. La protagonista según es doctora y no sabe autodiagnosticarse su síndrome de Estocolmo. Parece que un abusador escribió esta novela....
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...