Entrar Via

Cuando el Anillo Cayó al Polvo romance Capítulo 937

¡Por fin! Ahora que se terminó la colaboración, su sueldo ya no corría peligro.

Y si hacía bien su trabajo, quién quita y hasta le subían el sueldo después.

Pensando en eso, Ezequiel no pudo evitar sentirse satisfecho, una sonrisa traviesa se le dibujó aunque intentara disimularla.

...

Grupo Delgado.

El celular del señor Prieto chocó contra el escritorio con un estruendo. Miró incrédulo a su asistente y preguntó:

—¿Qué dijiste?

—Señor Prieto, yo... le acabo de decir que Grupo Zambrano ya cortó todos los proyectos con nosotros —el asistente tragó saliva, tenso—. Ahora mismo, ya no tenemos ningún vínculo con ellos.

Los ojos de Prieto se abrieron al máximo, las venas rojas en sus ojos parecían arder de rabia.

—¡Repítelo! No te creo, dilo otra vez, ¡no lo acepto!

El asistente, resignado, se lo repitió palabra por palabra.

Pero Prieto seguía perdido en su propio mundo, con una mueca extraña, entre sonrisa y amargura.

—¿Cómo puede ser? Siempre hemos tenido buena relación con Grupo Zambrano. No lo acepto, no lo acepto...

Desde el último incidente, Prieto ya había aprendido la lección.

Esta vez, no iba a dejar ir la oportunidad de apoyarse en Arturo, costara lo que costara.

Él mismo le había explicado a Violeta la gravedad del asunto, ¿por qué no le hizo caso?

¿Violeta?

A Prieto se le iluminó el rostro, murmurando entre dientes:

—Cierto, Violeta... ¿dónde está? ¿Dónde está ahora?

El asistente vio a su jefe tan alterado que hasta le sudaban las manos.

—Señor Prieto, la verdad... nosotros no tenemos autoridad para saber el paradero de la señorita.

Capítulo 937 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando el Anillo Cayó al Polvo