La implacable frialdad de Belén hizo que el corazón de Tobías latiera desbocado, envuelto en pánico.
Se sentía profundamente aterrado. Aferró la mano de ella con fuerza, negándose a soltarla por un solo segundo.
Belén se removió un par de veces y le exigió con voz débil:
—Tobías, suéltame.
En lugar de obedecer, él dejó caer el rostro, hundiendo la barbilla en el hueco de su cuello. Esta vez, sin importarle nada más, dejó caer todo el peso de su cuerpo sobre ella.
Pensaba que, tal vez, si la inmovilizaba de esa manera, ella no podría escapar de sus brazos.
La abrazó con desesperación, como quien intenta atrapar el viento. Aunque la sentía físicamente debajo de él, su alma se le escurría entre los dedos.
Era como si, en el siguiente suspiro, ella fuera a desaparecer de su vida para siempre.
Escuchó su propia voz temblar. Jamás se había rebajado tanto por nadie; redujo su tono a un ruego lastimero:
—No... no me dejes.
Belén ya no tenía fuerzas para luchar. Simplemente dejó que él volcara todo su peso sobre ella.
Podía sentir cómo el cuerpo de Tobías temblaba, y su propio corazón vibraba al mismo ritmo.
Giró el rostro mientras las lágrimas caían por las comisuras de sus ojos. Clavó la mirada en la luz difusa del techo y murmuró con voz ronca y apagada:
—Tobías, ya tomé mi decisión.
Él la apretó aún más fuerte contra su pecho.
—No, tú me amas, puedo sentirlo.
Belén reprimió la agonía que la ahogaba y, con un tono desgarrado y lleno de resignación, le respondió:
—El amor no resuelve nada.
Lentamente, Tobías incorporó su torso. Con los ojos enrojecidos, escudriñó el rostro de Belén. Tomó su mano y la presionó firmemente contra su propio pecho.
Buscó su mirada, desesperado por encontrar aunque fuera un rastro de culpa o lástima, pero al final, lo único que vio fue una determinación inamovible.
—Belén, me duele aquí —le confesó—. ¿No lo entiendes? Siento como si me estuvieran cortando el pecho con un cuchillo.
Ella cerró los ojos y suplicó con cansancio:
—Tobías, déjalo ir.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De Esposa Desechable a Cirujana Renacida
Faltan muchos capitulos y a los que hay les falta parte del texto. Asi es imposible. Te gastas dinero para leer u te toman el pelo....