Entrar Via

Del Dolor Nació la Diosa de la Venganza romance Capítulo 627

Elisa sonrió y le dijo:

—Chiquilla, mejor ve a ver a tu amiga, no tienes que quedarte aquí platicando conmigo.

No por mucho madrugar amanece más temprano.

Hoy ya se había dado el primer paso, no había razón para quedarse demasiado tiempo.

Gisela se puso de pie.

—Está bien, usted cuídese mucho.

...

Apenas salió del hospital, Gisela recibió más información detallada de Delia en su celular. Eran archivos sobre el equipo de especialistas a cargo del tratamiento de Elisa y el plan completo de atención médica.

[Delia: Se los mostré a unos doctores que conozco, pero aún no me dicen nada, échales un ojo tú primero.]

[Gisela: Ok.]

[Delia: ¿Ya fuiste al hospital?]

[Gisela: Sí, ya salí.]

[Delia: ¿La viste?]

[Gisela: Sí, platicamos un rato, nada más.]

[Delia: ¿Tú crees que acepten lo que les propusiste? Al final de cuentas Romina les salvó la vida, ¿crees que decidan ayudarte?]

[Gisela: Eso depende de lo que opinen los doctores que conoces sobre los especialistas y el tratamiento que consiguió Romina.]

[Delia: Tienes razón. Aunque no está bien suponer cosas, parece que es lo único que tienes para convencerlas.]

[Gisela: Vamos paso a paso.]

Durante esos días, Gisela se dividía entre asuntos de la empresa y los problemas con Hernán. Cuando tenía tiempo libre, pasaba por el hospital y la cafetería, y poco a poco fue entablando amistad con Alejandra y Elisa.

Sin embargo, todavía no se animaba a dar el siguiente paso.

...

Dos días antes del concurso, Alejandra envió la última pieza de piano a Romina.

Romina contestó casi de inmediato:

[Déjame tocarla, si me convence te paso el dinero.]

Alejandra leyó el mensaje, respiró hondo y no escribió nada de regreso.

Ese día, como siempre, salió del trabajo a las seis y tomó el metro rumbo al Hospital Exclusivo VidaPlena.

Era parte de su rutina diaria.

Pero ese día algo cambió.

Su abuela le contó que en el hospital había conocido a una chica, una jovencita muy agradable.

Al principio, Alejandra no le dio importancia. Por el hospital pasaba tanta gente, era normal conocer a alguien de vez en cuando.

Así que preguntó sin mucha curiosidad:

—¿Y cómo la conociste?

Elisa sonrió:

—La amiga de esa chiquilla está internada porque se fracturó, y ella ha venido todos estos días a visitarla. Nos topamos de casualidad. Es muy atenta, la primera vez que nos vimos hasta me ayudó a llenar la jarra y me la trajo de regreso. Hemos platicado mucho estos días.

Alejandra sonrió y le pasó una taza con agua caliente.

Capítulo 627 1

Capítulo 627 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Del Dolor Nació la Diosa de la Venganza