Entrar Via

Divorcio Postparto con Mi Cruel Marido Millonario romance Capítulo 337

Silvia le transmitió a Isabel todas y cada una de las palabras que Doña Eliana le había dicho en el hospital.

—Se nota a leguas que tu verdadera abuela es una mujer íntegra y de buen corazón. Me encantaría que aceptaras tu lugar en su familia.

—Mamá, ¿es que ya no me quieres a tu lado? —preguntó Isabel, frunciendo el ceño.

—Por supuesto que no es eso, mi cielo. Es que Doña Eliana es maravillosa, y tu esposo proviene de la familia más rica de San Jacinto. Investigué un poco; la familia Solís tiene un linaje impecable y su poderío no se queda muy atrás del de los Montero. Si asumes tu papel como la heredera de los Solís, tu estatus estará a la par con el de tu marido. Eso fortalecerá muchísimo tu matrimonio con Fernando.

—Mamá, yo y... —Isabel estuvo a punto de soltar que iba a divorciarse, pero temiendo causarle más angustia a su madre, rectificó en el último segundo—: Yo fui intercambiada por Sara. Si estás de acuerdo en que regrese con los Solís, ¿significa que planeas recuperar a Sara?

—No hace falta. Con tenerte a ti, me sobra y basta. Por lo que me dio a entender tu abuela, llevan años criándola y ya la consideran de su propia sangre. No piensan hacer público el cambio. Y sinceramente, después de criarse con tantos lujos, ¿crees que ella estaría dispuesta a venir a vivir conmigo? No me importa, de verdad. Lo único que me quita el sueño eres tú. Solo quiero asegurarme de que tengas un futuro brillante.

Los ojos de Isabel se llenaron de lágrimas.

Cada decisión que Silvia tomaba era pensando únicamente en su bienestar.

—Gracias, mamá. Gracias por todo.

—Ay, mi niña tonta. Soy tu madre; todo lo que hago por ti me nace del alma. Es más, si consideramos lo maravillosa que es tu familia de sangre, si no hubiera sido por ese error en el hospital, jamás habrías tenido que pasar por tantas carencias a mi lado. La que te debe una disculpa soy yo.

—¡Te prohíbo que hables así! Si no fuera por ti, yo no estaría aquí. Soy yo quien está en deuda contigo. Si no te hubieras sacrificado para criarme, no habrías sufrido tanto. Si no hubiera sido por mi terquedad, por meterme a la fuerza en ese incendio a salvar a alguien, tus pulmones no se habrían destrozado.

Silvia sonrió con ternura del otro lado de la línea:

—No te preocupes por eso. El hombre al que rescataste terminó siendo tu esposo; que mis pulmones hayan quedado así valió la pena.

Las palabras de su madre le recordaron que ella también conocía el secreto. Se apresuró a advertirle:

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Divorcio Postparto con Mi Cruel Marido Millonario