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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 1041

¿No se daba cuenta de la situación?

¿Y todavía pensaba en esas cosas?

—Ajá.

Bianca no tenía ganas de discutir con él. Después de la inyección, se sentía cansada y somnolienta, y le fueron pesando los párpados.

Cerró los ojos.

Entre sueños, sintió calor en la mano. Parecía que alguien la sostenía con ternura. Pero no podía abrir los ojos.

Sin distinguir si era un sueño o la realidad, se fue quedando profundamente dormida. Sergio Villalobos la contempló mientras dormía plácidamente y sonrió. Pasó un buen rato antes de que retirara la mano.

Salió de la habitación en silencio y cerró la puerta con cuidado. Al llegar a la entrada, miró con picardía las llaves que ella había dejado sobre el zapatero.

***

Mientras tanto, en el Residencial Los Álamos.

Vanessa no tenía mucho apetito. Rafael le había preparado algo nutritivo.

—No cenaste esta noche. Come un poco.

Rafael la llevó de la mano hasta la mesa, la hizo sentarse y le puso la comida delante.

—¿Tengo que comer? —preguntó Vanessa con desagrado.

—¿Tú qué crees? Cariño, ¿ya estás buscando la manera de adelgazar más? —preguntó Rafael con una sonrisa tierna.

El comentario hizo reír a Vanessa.

—¡No es eso! Eres muy mezquino.

—Claro. Tengo un corazón tan pequeño que solo cabe mi esposa. No hay espacio para nada más.

—Cada día eres más sinvergüenza. Eres muy adulador. —Vanessa le apretó la nariz.

Él le tomó la mano con naturalidad y se inclinó para besarla.

—Lo digo de corazón. Cada palabra es sincera.

Capítulo 1041 1

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