La puerta acababa de cerrarse.
—Dime, ¿es verdad lo que dijo Federico? —preguntó Roberto, mirándola con seriedad.
Vanessa no rehuía la responsabilidad de sus actos:
—Ahora, él solo tiene un proyecto importante a su cargo. De los demás me estoy ocupando yo.
—Sé que no harías algo así sin motivo. ¿Es solo porque no lo conoces bien y no confías lo suficiente en él?
—Durante todos estos años, Federico ha generado muchos ingresos para la empresa —dijo Roberto en defensa de él—. Basta con revisar los proyectos anteriores para comprobarlo. No sería una decisión acertada que el Grupo León lo dejara ir.
—Tiene una relación muy cercana con Rodrigo —dijo Vanessa, que ya esperaba esa respuesta y no se apresuró a justificarse—. Solo quería observarlo durante un tiempo. No imaginé que, al cabo de unos meses, no aguantaría más y querría renunciar.
Roberto sonrió con resignación:
—Al hacer eso, sin duda lo dejas en ridículo ante todo el grupo. Aunque no nos llevemos bien con los Zárate, no podemos impedirle que tenga su propio círculo de amistades. Mientras no haya pruebas de que hizo algo perjudicial para la empresa, debemos tratarlo con la misma imparcialidad que a cualquier otro empleado. Mi niña, no podemos faltar a nuestra palabra. ¿Entiendes? —le dijo Roberto con seriedad y afecto.
Vanessa ya esperaba esa respuesta porque su abuelo siempre había respetado sus compromisos y la honestidad había guiado al grupo durante todos esos años.
No iba a romper sin más la promesa que le había hecho a Federico.
—Entiendo todo lo que dices. Me encargaré de resolverlo, no te preocupes —cedió Vanessa, que no quería verlo descontento.
Roberto recuperó la sonrisa:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....