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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 1124

Las lágrimas le caían en silencio. Vanessa estaba de pie junto a la cama, sin atreverse a acercarse. Ver a Bianca así le partía el corazón.

—Bianquita... Perdóname. Fue por mi culpa. ¿Puedes despertar? Regáñame aunque sea. Nos conocemos desde hace tantos años. Vas a ser la madrina de mi bebé. No me dejes, por favor.

Vanessa sollozaba. Las lágrimas le corrían por las mejillas, le pasaban por los labios y caían al suelo.

En la habitación del hospital, Vanessa solo oía el respirador y el monitor de signos vitales. Al ver a Bianca tan quieta, Vanessa se angustió y le faltó el aire. Recordó su sonrisa radiante y cautivadora. Bianca era como una rosa roja en plena floración.

Seductora, apasionada y deslumbrante, ahora parecía una flor marchita ante la mirada impotente de Vanessa. Cuánto deseaba que despertara y la mirara.

Pero Bianca respiraba tan débilmente que Vanessa temía perderla en cualquier momento.

—Bianquita, levántate y regáñame un poco. No estoy acostumbrada a verte así...

Vanessa cerró los ojos, exhausta por el dolor.

Le dolía todo el cuerpo, como si la pincharan, mientras Rafael acudía tan rápido como podía tras enterarse de lo ocurrido.

—¿Dónde está Vanessa?

Rafael llegó a la puerta de la habitación del hospital y miró a Sergio. Se le hizo un nudo en la garganta.

Al recibir la llamada, sintió mucho miedo por Vanessa, tan unida a Bianca que eran como hermanas. La vida de Bianca corría peligro. Vanessa debía de estar sufriendo muchísimo.

Temía que Vanessa no pudiera soportarlo. Ya había quedado muy vulnerable cuando le pasó algo al abuelo Roberto. Sergio tenía la cara tensa.

—Vanessa está adentro. No le pasó nada, pero Bianca...

Rafael entendió a qué se refería Sergio sin que terminara la frase, pero aun así hizo las preguntas necesarias. Sergio le contó con exactitud lo que había ocurrido.

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