Afuera de la habitación ya estaba de pie Rafael, que miraba hacia el interior desde la puerta. Al ver cuánto le dolía a Vanessa dejar a Bianca, sintió un profundo pesar.
Cuando Sergio se acercó con su bata blanca, Rafael se alejó unos pasos de la puerta.
Sergio lo siguió.
—¿Cómo va lo que tenías pendiente?
La expresión de Rafael se tensó ligeramente.
—Ya di las instrucciones. Solo queda esperar a que actúen. ¿Y tú? ¿Qué averiguaste?
Sergio llevaba tiempo investigando quién había atropellado a Bianca y en los últimos dos días encontró varias pistas.
—Don Genaro está vinculado con los Zárate. Durante años, ellos han respaldado sus actividades en Cartaluz. Sobornaron a esas personas. Ahora están en Puerto Sereno, escondidas porque no se atreven a dar la cara. Los investigadores que envié descubrieron que entre ellas hay uno llamado Roque. Dijo que había ayudado a alguien a atacar a una modelo famosa por una venganza amorosa. Y, sobre todo, mencionó a Camila cuando estaba borracho.
Sergio mantenía su habitual expresión serena, pero la ira asomaba en su mirada, en contraste con su porte distinguido y su carácter apacible. Rafael alzó una ceja, sin sorprenderse de que hubiera descubierto todo eso.
—Entonces, ¿Camila dio la orden?
Sergio sostuvo su mirada.
—Solo pienso que, aunque Camila quisiera ir contra alguien, Bianca no sería su objetivo.
La insinuación, además de ser clara, coincidía con lo que Rafael pensaba.
—Tienes razón. El primer grupo fue el que Alexis envió para matar a Bianca. En cambio, quienes la atropellaron después buscaban desquitarse. Conozco a Camila. Si hubiera querido matar a Bianca, habría aprovechado la oportunidad que tuvo la vez pasada. No se habría tomado tantas molestias para esperar hasta ahora.
Al escucharlo, Sergio adoptó una actitud sombría y su mirada se perdió como si acabara de recordar algo.
Asintió.
—Llévate a Vanessa a casa. Yo me encargaré de esto. Tú ocúpate primero de Damián y los demás.
Luego levantó la mirada.
—Sunita y los suyos tienen muchas armas de alto calibre. Ten cuidado.
Tras advertírselo, Sergio se alejó y llamó a la puerta de la habitación del hospital.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....