Seguía siendo igual que antes, aterrador y repulsivo, ¡y pensar que la despreciaba tanto!, pero no importaba. Por sus expresiones, probablemente no sabían que había recuperado la memoria.
Y, al pensar que tampoco tenían claro si había participado en el ataque a Juana, Natalia habló con más seguridad.
—De verdad no sé nada. Doña Juana y yo nunca hemos tenido problemas; no tendría motivos para hacerle daño. Aunque no les caiga bien, no pueden acusarme falsamente.
—¿Todavía sigues fingiendo?
—Natalia... No, espera —dijo Vanessa con frialdad. Le parecía ridícula aquella actuación y no pensaba darle más oportunidades.
—Natalia Lozano, mejor dicho. Fingiste perder la memoria, te aliaste con Alexis para matarnos a Rafael y a mí, y después apoderarte del Grupo Firax, ¿verdad?
A Natalia se le aceleró el corazón.
—Vanessa, no sé de qué estás hablando. ¿Cómo puedes pensar mal de mí tú también?
Natalia la miró con expresión lastimera y extendió la mano con cautela para agarrar la ropa de Vanessa, quien se apartó apenas Natalia sujetó la tela, como si se le hubiera pegado algo sucio.
—¿No te da asco ser así?
A una señal de Vanessa, Daniel le mostró a Natalia la grabación de seguridad que había obtenido durante la investigación.
Pero no mostraba el intento de Natalia y la falsa enfermera de hacerle daño a Juana. Había quedado grabada la llamada de Natalia a Alexis de principio a fin.
Habían instalado cámaras ocultas por toda la casa de seguridad, tanto dentro como fuera, pero eso no era todo.
—No te lo esperabas, ¿verdad? Estoy bien —dijo entonces Juana.
Natalia se volteó y palideció al ver que Juana acababa de despertar. Miró a los demás con incredulidad y solo entonces comprendió que le habían tendido una trampa.
—Eres una miserable. ¡Todavía pensabas ayudar a Alexis a hacerles daño al señor Cisneros y a la señora! Ya les conté todo lo que hiciste, ¡todo! ¡No te vas a escapar! ¡Y para colmo fingiste perder la memoria! Eres una malagradecida que jamás valoró a quienes la criaron.
Juana la insultó a gritos, tan alterada que hasta su cara pálida se tiñó de rojo, mientras Natalia sentía que estaba a punto de desplomarse, con la cabeza zumbándole y la mente en blanco.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....