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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 1209

Cada palabra sonaba firme y contundente. Cada pregunta era un reclamo que iba al corazón de Yolanda. Yolanda se quedó pasmada apenas un instante, pero no sintió culpa.

—Tú lo tuviste todo desde que naciste, pero Alexis no pudo crecer al lado de su padre. Nunca vas a entender lo que sufrió. ¡Rafael, lo último que debiste hacer fue llevar a la muerte a tu hermano! ¡Ya le quitaste a su mujer! ¿Por qué, por qué no pudiste perdonarle la vida?

Yolanda estaba fuera de sí. Las lágrimas le caían de los ojos rojos y temblaba de furia. Si no hubiera un vidrio de por medio, se habría lanzado sobre él para estrangular con sus manos a ese hijo desnaturalizado. Nunca debió haberlo traído al mundo.

—Él solito se cavó su tumba. Yo no hice más que darle lo que buscaba.

Rafael se rio. Su mirada se fue volviendo despiadada.

—Si me hizo venir solo para decirme esto, no tengo tiempo para seguir escuchando.

Hizo ademán de colgar el teléfono. Desesperada, Yolanda golpeó el vidrio con la mano.

—¡Espera!

Rafael se detuvo antes de colgar. Un guardia se acercó a advertirle a Yolanda:

—Siéntese bien o se termina la visita antes de tiempo.

Yolanda no tuvo más remedio que contenerse a la fuerza. Volvió a sentarse y le ordenó:

—Quiero que le des a Alexis una sepultura digna. Es tu hermano; se lo debes.

—¿Y si no lo hago?

Rafael sonrió con sarcasmo; la mirada se le cargó de un brillo helado. Hasta Yolanda sintió que se le estremecía el corazón y percibió con toda claridad la furia de su hijo. Pero no le dio importancia. Alexis estaba muerto.

Y ella no iba a dejar en paz a quien le había hecho daño.

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