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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 1220

Verónica aceptó la invitación.

—Está bien, voy para allá. Nos vemos en un rato.

Dicho esto, colgó, regresó junto a Fernanda y la miró con cara de disculpa.

—Me salió un compromiso de última hora y no voy a poder llevarte, Fernandita. No te enojas conmigo, ¿verdad?

Fernanda era comprensiva y de trato fácil.

—No pasa nada, me voy en taxi. Ve, que tienes cosas que hacer.

—Bueno. Cuando llegues a tu casa, avisa en el chat grupal.

—Sí, claro.

Fernanda siempre sonreía con dulzura y docilidad, como alguien incapaz de enojarse. Verónica la abrazó, se dio media vuelta y se fue con prisa. Mientras la veía alejarse, Fernanda sintió melancolía. Respiró hondo, echó a andar hacia la salida y tomó un taxi de vuelta al departamento que rentaba.

En la habitación del hospital, Bianca miraba a Sergio con cara lastimera y los ojos llenos de desconsuelo.

—¿Verdad que ahora estoy muy fea?

Sergio se inclinó y le acarició la cabeza; su voz y su mirada tenían una ternura que nunca antes habían mostrado.

—No estás fea. Te ves bonita de cualquier forma.

Bianca no le creyó ni tantito.

—No me mientas. Sé que ahora estoy horrible.

Tenía la cara llena de ronchas rojas, pequeños bultos aquí y allá; sabía que estaba horrible. Tan horrible que no quería mirarse al espejo. Y aun así no pudo evitar sacar el celular, abrir la cámara frontal y mirarse varias veces.

Su ánimo cambiaba sin parar, entre la ira y la angustia.

Estaba horrible.

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