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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 1278

Sergio se detuvo y volteó hacia Herminia, que estaba en la puerta de la habitación.

—Si no me ve, no la voy a matar del coraje.

Le soltó esa frase y se fue con paso decidido. Herminia estaba tan furiosa que el pecho le subía y bajaba, y no dejaba de llamarlo sinvergüenza. Pero Sergio no miró atrás. Al verlo, a Andrea se le aceleró el corazón. No sabía qué habían discutido ahora para terminar tan enojados.

Quiso ir tras él, pero Homero la detuvo.

—Señorita Estrada, ¿podría cuidar a mi abuela, por favor?

Andrea volteó hacia Herminia, que estaba pálida, y se apresuró a asentir.

—Claro.

Afuera rugió el motor del auto de Sergio, que se alejaba. Hacía un momento, Sergio se había visto muy enojado y también distante. Solo después de calmar a Herminia, Andrea buscó a don Tapia para averiguar qué había pasado.

Don Tapia tampoco sabía mucho y solo les dio una idea general. Era el tema de siempre. Herminia quería que Sergio dejara a Bianca y que la convenciera de no exigirle cuentas a Mauricio. Pero Sergio se negó rotundamente, y esa actitud terminó de enfurecerla.

A Andrea no le sorprendió. Si Sergio hubiera renunciado tan rápido a Bianca, tampoco habría valido la pena que ella siguiera insistiendo. Esperó a que Herminia se tranquilizara antes de irse, y Homero se ofreció a llevarla.

En el auto, Andrea iba en el asiento del copiloto, un poco contenida, casi sin atreverse a respirar. Fue Homero quien habló.

—¿Tengo cara de dar miedo?

—¿Eh? —Andrea volteó hacia él—. No, director Villalobos, ¿por qué lo dice de pronto?

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