—De tal palo, tal astilla.
Vanessa lo miró con repugnancia. Sin ganas de seguir hablando con él, colgó y entró al edificio de la empresa. Alexis, desesperado, corrió tras ella. Cuando la alcanzó, se apresuró a darle explicaciones:
—Perdóname, Vanessa. Solo quería evitar que escucharas la grabación.
Ese día había ido a tantear a Vanessa y a ver cómo reaccionaba después de escuchar la grabación. Sin embargo, por su actitud, parecía no conocer el contenido. Vanessa comprendió enseguida qué pretendía.
—¿Qué pasa? ¿Tanto miedo te da que la escuche?
Alexis se quedó sin respuesta.
—¿El contenido de la grabación tiene que ver contigo? Quizá no fue tu madre quien intentó matar a doña Juana para silenciarla, sino que fuiste tú.
Vanessa avanzó sin apartar la mirada de la expresión de Alexis. Por ahora, no encontraba otra explicación. Sin embargo, estaba segura de que había algo más de fondo.
Fuera como fuera, investigaría lo ocurrido. Alexis dejó traslucir un instante de pánico. Cuando confirmó que Vanessa no conocía el contenido, forzó una sonrisa.
—Solo quería evitar que escucharas esa grabación tan desagradable y recordaras el asesinato de don Francisco. Perdóname, Vanessa. ¿Te molestó lo que hice?
Alexis fingió que se preocupaba por ella.
—No debí hacerlo; ahora volverás a malinterpretarme.
Vanessa se rio de aquella muestra de afecto que Alexis se esforzaba tanto por fingir. A veces, una situación tan absurda solo podía causar risa, y Vanessa no pudo contenerla. De pronto se dio cuenta de que estaba perdiendo demasiado tiempo hablando con él.
Levantó el sobre.
—Supongo que esta carta también es falsa, ¿no? ¿Alguna vez dices la verdad?
Mantuvo una leve sonrisa, pero no había rastro de alegría; solo ironía en su mirada. Le arrojó el sobre a la cara y se fue. El sobre rebotó en la cara de Alexis y cayó al suelo.
Alexis apretó la mandíbula. La mirada burlona de Vanessa lo llenó de vergüenza y enojo. ¿Por qué? ¿Con qué derecho lo miraba así?
¡Durante esos cinco años fue ella quien lo siguió a todas partes, intentando complacerlo como una sombra! Así fue antes y así tendría que seguir siendo. Alexis obtuvo la respuesta que buscaba y se tranquilizó un poco.

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