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El Arquitecto De Mi Refugio romance Capítulo 86

"¡Sí vino!«

—Rafael, ¿qué haces aquí? —Yolanda corrió hacia ellos, impactada—.¿Por qué le haces eso a tu hermano? Suéltalo.

Él, con la cara totalmente tensa, le torció el brazo a Alexis y lo obligó a caminar hacia el interior de la casa.

Alexis, sometido y con el dolor provocándole sudor en la frente, no dejaba de quejarse.

—¡Cuidado! ¡Me duele! —gritaba mientras lo seguía a la fuerza.

Yolanda, sin entender qué estaba pasando, los siguió de prisa hasta la sala principal. Al ver el sufrimiento de Alexis, se sintió angustiada y desesperada.

—Rafael, di lo que tengas que decir. ¡Pero suéltalo, lo vas a lastimar!

—¡Sí, Rafael! ¡Suéltame, me duele mucho! — suplicó Alexis.

Vanessa ya estaba en la sala.

Rafael mantenía una actitud severa. Soltó el brazo de su hermano lentamente y les lanzó una mirada amenazante a ambos.

—En serio lo adoras, ¿no? —comentó con sarcasmo hacia su madre.

Yolanda quedó muda.

Alexis se frotó la muñeca, que sentía casi rota, y protestó con furia:

—¡Ni siquiera le hice nada! ¿Por qué me tratas así otra vez?

—¿Quién te dio permiso de tocarla? —Rafael lo miró de reojo, manteniendo su actitud implacable.

Él se plantó frente a Vanessa, protegiéndola con su imponente figura. Ese gesto dominante y protector hizo que el corazón de ella se acelerara.

Vanessa se quedó mirándolo, enfocada en el perfil de su cara. Sintió una sensación dulce y ligera, como si una suave brisa recorriera su interior, calmando todo a su paso.

Alexis se quedó callado, intimidado. No lograba entender por qué Rafael defendía a Vanessa una y otra vez, y mucho menos por qué siempre aparecía en el momento exacto. ¿Era coincidencia?

—¿Y cuál es el problema si lo fuera?

Yolanda sintió que se quedaba sin aire. Aunque era su madre, Rafael siempre la había tratado con indiferencia, nada que ver con el cariño que le mostraba Alexis. Por eso, terminó desquitando su furia con Vanessa.

—¿Por qué metes a Rafael en tus problemas con Alexis? Antes pensaba que solo eras una niña caprichosa, pero no imaginé que fueras tan malintencionada como para poner a dos hermanos en contra.

Aunque Vanessa sabía que no le agradaba a Yolanda, ver que mostraba su verdadera cara le dolió. Era amargo y, al mismo tiempo, un poco ridículo. Supo que ya no tenía por qué ser amable con ella.

—Alexis ignoró mis sentimientos una y otra vez. El día que íbamos a casarnos, me dejó plantada para ir al aeropuerto por su supuesta "hermana". ¿No la regaña a ella por eso y prefiere echarme la culpa?

Vanessa hablaba con una seguridad que no dejaba espacio a réplicas.

—Dígame una cosa: si Alexis me hubiera acompañado al registro civil, ¿eso le habría impedido ir a ver a Natalia más tarde? Natalia es su hermana, ¿se habría enojado porque su hermano fue a casarse con su futura cuñada en lugar de ir a recibirla al aeropuerto?

Vanessa fue directa y contundente con cada palabra.

—Todos dicen que soy una caprichosa, pero me gustaría saber, ¿qué fue exactamente lo que hice mal?

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