—¡Es curioso que sigas tan preocupado por tu hijo, Demetrio! Hace tiempo que te abandonó y huyó. Creo que ya se habrá ido hace tiempo —gritó alguien entre los espectadores.
Sólo entonces Demetrio se dio cuenta de que Saulo ya había huido. Jaime también se acababa de enterar.
Durante todo este tiempo, Jaime se había centrado en Demetrio y no prestó mucha atención a Saulo. Nunca pensó que este último se escabullera.
Cuando Demetrio se dio cuenta de que su hijo había huido, en lugar de enfadarse, se rio a carcajadas.
—Bueno, al menos la familia Noguera seguirá teniendo supervivientes.
—No importa a dónde haya huido tu hijo, aunque sea al fin del mundo, porque igual le quitaré la vida —dijo Jaime en tono frío, mirando directo a Demetrio.
—¡No podrás matar a mi hijo porque todos los presentes van a morir! —rugió Demetrio con malicia.
Lo que siguió fue que el aura de Demetrio empezó a hincharse mientras una luz brillante atravesaba su piel e irradiaba desde su pecho.
Procedía del elixir dorado que se encontraba dentro del cuerpo de un artista marcial. Sólo cuando un artista marcial alcanzaba el nivel de marqués de las artes marciales podía cultivar el elixir dorado. Sin embargo, sólo uno de cada cien artistas marciales era capaz de hacerlo.
De repente, una gran fuerza que bien podría destruir todo lo que había en sus alrededores empezó a condensarse en el elixir dorado del pecho de Demetrio.
—¡Demetrio es un marqués de las artes marciales! Se va a autodestruir. ¡Corran!
Cuando los transeúntes se dieron cuenta de que Demetrio iba a explotar, empezaron a correr por sus vidas.
Muy pronto, los transeúntes se alejaron del lugar. Si un marqués de las artes marciales se autodestruyera, la explosión sería aún mayor que la detonación de cien toneladas de dinamita.
—¡Me voy a asegurar de que mueras conmigo, Jaime! —bramó Demetrio.
Anteriormente, Demetrio prefería ser asesinado por Jaime en lugar de optar por la autodestrucción. Eso era porque Saulo y la familia Noguera estaban presentes.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón