—¡Hmph! —Tobías hizo una mueca antes de activar su energía marcial interna.
Una luz brillante surgió de repente en el lugar donde su energía de espada chocó.
¡Pum!
La explosión procedente de la energía de la espada fue ensordecedora. Incluso el suelo tembló con violencia. Una interminable cantidad de polvo y humo se elevó hacia el cielo. Aterradoras ondas de choque continuaron extendiéndose en todas las direcciones.
Con las arenas cubriendo el cielo, parecía que el Armagedón había descendido sobre el mundo. Incluso un terremoto de magnitud diez no era tan aterrador.
Un metro de la cima de la montaña fue cortado por ese choque.
Contemplando la aterradora escena que se presentaba, Moly preguntó con ansiedad:
—¿Crees que Jaime estará bien, Cecilia?
Cecilia apretaba los dientes y los puños, tanto que las uñas se le clavaban en la carne. No tenía ni idea de si Jaime pudiera ganar o incluso sobrevivir.
Si él moría, tal vez ella tampoco querría vivir, ya que Jaime hizo enojar a la familia Rodríguez para salvarla.
El hombre de negro que se escondía tras la gigantesca roca frunció el ceño mientras apretaba con fuerza los amuletos que tenía en la mano.
Parecía que estaba preocupado por Jaime.
Si fuera él quien estuviera luchando contra Tobías en ese momento, no habría podido defenderse y ya habría perecido. Sin embargo, en ese momento, Tobías miraba inmóvil el lugar que ocupaba Jaime con las cejas fruncidas.
Eso fue porque en el instante en que la energía de la espada explotó, sintió un aura indestructible.
—¿Qué es eso? ¿Aún no ha muerto el mocoso? —Con una expresión de desagrado, Tobías agitó la mano.
De repente, una salvaje ráfaga de viento se llevó todo el polvo y el humo, dejando el campo de batalla a la vista de todos.
Entonces, todos vieron un cráter de unos tres metros cuadrados.
Lo más extraño del cráter era que su forma se asemejaba a la de un cuenco liso. Era como si una bola de metal hubiera sido golpeada con fuerza en la tierra y hubiera dejado ese cráter.
En el fondo del cráter estaba Jaime, que estaba de pie en el centro, completamente cubierto de sangre.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón