Una mirada de sorpresa brilló en los ojos de Fernando al escuchar aquello.
—¿Eres el hijo de Beatriz?
Jaime miró a Fernando y asintió.
—Sí. Me lo dijo el señor Duval. Me dijo que mi madre se llama Beatriz…
—¡No me extraña! ¡No me extraña! —En ese momento, Fernando tuvo una epifanía, y parecía que acababa de darse cuenta de algo.
Al ver aquello, Jaime preguntó de inmediato:
—Señor Gabaldón, ¿será que usted sabe algo de mi madre?
—Sé algo de ella, pero no sé nada de tu padre. Por aquel entonces, mucha gente sabía lo de tu madre. Por eso el Palacio de la Nube Violeta se enfureció y casi acaba con la familia Duval —dijo Fernando con calma.
Al escuchar a Fernando mencionar el Palacio de la Nube Violeta, Jaime preguntó:
—Señor Gabaldón, ¿podría hablarme del Palacio de la Nube Violeta?
Fernando miró a Jaime antes de preguntar:
—¿No sabes nada del reino celestial?
—No lo sé —Jaime negó con la cabeza.

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