Entrar Via

El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 1532

—¿Dónde te gustaría ir? Puedo llevarte —Fernando también sabía que Jaime no podía quedarse en la residencia Gabaldón el resto de su vida.

Jaime reflexionó un momento y contestó:

—Necesito ir al Ministerio de Justicia a ver al señor Salazar.

Fernando sabía por qué Jaime necesitaba ver a Armando. Después de todo, la única persona en Ciudad de Jade capaz de ayudar a Jaime es el señor Salazar.

—¡Claro! ¡Te llevaré allí! —Fernando asintió y le dijo a Astrid:

—Astrid, prepara el coche.

Pronto se vio salir de la residencia de los Gabaldón un lujoso Rolls-Royce. Las cortinas del coche estaban corridas, por lo que nadie podía ver a las personas que iban dentro.

En cuanto el coche salió de la residencia Gabaldón, alguien lo siguió por detrás con discreción y telefoneó a Sion.

Sion frunció el ceño al recibir aquella llamada.

—Síguelos de cerca. Mientras no salgan de Ciudad de Jade, está bien…

Con eso, Sion se dirigió directo a la mazmorra.

Al final del calabozo, Gilberto levantó con lentitud la cabeza y sonrió.

—¿Vienes a suplicar mi ayuda? —preguntó.

Sion sacudió la cabeza y respondió:

—Vine a ofrecerte la oportunidad de salir de este lugar.

La sonrisa de Gilberto se hizo más amplia al ver la expresión de Sion.

—Después de tantos años, lo que más me gusta es la forma en que siempre tratas de actuar con calma. —Con eso, Gilberto se levantó lentamente. Después de eso, agarró las barras de metal y ejerció fuerza. Con poco o ningún esfuerzo, rompió los barrotes y salió de su celda.

—Dame su información. —Gilberto ni siquiera se molestó en pedir un nombre.

—¡De acuerdo! —Sion respiró aliviado al ver lo confiado que estaba Gilberto.

«¡Gilberto es un Marqués de Artes Marciales de Alto Nivel! ¡No hay forma de que Jaime salga vivo de esto!».

Poco después, Sion le dio la información de Jaime a Gilberto. Gilberto frunció el ceño cuando vio los detalles de Jaime.

—¿Un cultivador de energía espiritual? —Gilberto soltó.

—¡Sí! —Sion asintió.

Los ojos de Gilberto ardían cuando dijo:

—¡Este tipo empezó de la nada, pero alcanzó la fase de Alma Naciente en un año! Qué genio. Tenemos tan poca energía espiritual. ¿Cómo cultivó este tipo? Parece que esta persona tiene algunos secretos inconfesables. ¿Quién sabe? Podría serme útil…

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón (Jaime Casas)