Entrar Via

El despertar del Dragón romance Capítulo 1658

Saulo rugió:

—¡Tengo que matar a Jaime! Tengo que hacerlo.

Su odio por Jaime era tan profundo que deseaba acabar con la vida de Jaime de inmediato.

Justo entonces, una voz anciana y áspera sonó en la cabeza de Saulo.

—No es imposible matarlo, pero tendrías que planear tus pasos con cuidado.

—Señor, ¿qué debo hacer para matarlo? —preguntó Saulo apresurado.

El espíritu anciano respondió:

—Ya tienes una reliquia sagrada de artes marciales en la mano. Reúne a algunos guerreros de Túnica de Cobre Negro y piensa en una forma de atraer a Jaime hasta la Alianza de Guerreros, donde tú y tus hombres le tenderán una emboscada.

Dudando de la sugerencia del espíritu, Saulo preguntó:

—¿Aparecería Jaime en la Alianza de Guerreros con tanta facilidad? ¿Por qué vendría ahora que hemos quemado los puentes entre nosotros?

—¡Claro que vendría! ¿Has olvidado que tenemos algo muy valioso para él?

El espíritu sonrió satisfecho.

Mientras tanto, Saulo se acordó de la Josefina atrapada y esbozó una sonrisa siniestra.

—Así es. Puedo usar a su novia como cebo y atraerlo a la Alianza de Guerreros. Nunca lo dejaré salir vivo una vez que aparezca. La Alianza de Guerreros nunca verá un día de paz mientras Jaime siga vivo.

—Esa no es la parte que da miedo. Una vez que Jaime se haga más fuerte, perderías tu valor en la Alianza de Guerreros, y Lord Tacio te echaría a patadas —explicó el espíritu.

—Tienes razón. No puedo permitirme perder la consideración de Lord Tacio. Debo matar a Jaime…

La determinación brilló en los ojos de Saulo. De inmediato utilizó su influencia para convocar a los guerreros de Túnica de Cobre Negro.

Ajeno al complot de Saulo, Jaime permaneció en Ciudad de Jade, esperando con paciencia el regreso de Fernando y noticias sobre el Palacio de la Nube Violeta.

Ese día recibió una llamada de Astrid.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón