Entrar Via

El despertar del Dragón romance Capítulo 1941

En ese momento, el cuerpo de Jaime se tiñó de rojo fuego, como si le hubieran prendido fuego desde dentro.

Mientras sonaba un rugido agudo, un aura aterradora envolvió el bosque, haciendo que los árboles de alrededor se derrumbaran y el suelo temblara.

En una fracción de segundo, la montaña quedó reducida a escombros, como si un meteorito hubiera golpeado y destruido la zona.

En ese momento, todos los habitantes de la residencia Zepeda se despertaron sobresaltados y se volvieron para mirar la montaña a lo lejos.

—¿Qué pasó? ¿Fue un meteorito? —preguntó Alain mientras se levantaba apresurado, con el rostro sombrío y pálido.

Todos corrieron al patio sin más dilación y se quedaron mirando la bola de luz roja y ardiente que había en lo alto de la montaña.

—Veo a un humano. El que emite luz desde la cima es un humano... —murmuró Kenzo.

Conmocionada, la multitud se apresuró hacia el patio trasero, sólo para ver la bien construida habitación secreta reducida a escombros y cenizas.

De repente, Alain se congeló en seco.

—¿Podría ser el señor Casas?

En ese momento, todos sintieron que un aura amenazadora se acercaba poco a poco a ellos. Aunque todos eran Grandes Marqueses de las Artes Marciales, sus corazones no podían dejar de acelerarse por la abrumadora ansiedad.

—Es el señor Casas —respondió Vladimir, con los ojos desorbitados por la sorpresa—. Es él…

Forero, por su parte, permaneció imperturbable.

—Jaime sí que es extraordinario. Dadas sus habilidades actuales, no me sorprendería que aplastara una montaña entera.

—Pero, ¿por qué fue el señor Casas a esa montaña? —preguntó Kenzo, provocando una risita de Forero.

—¡Si no lo hubiera hecho, la residencia Zepeda habría sido arrasada!

Sólo entonces Kenzo cayó en la cuenta.

«¡Ah! ¡El señor Casas sólo intentaba evitar que su aura destruyera nuestra casa!».

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón