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El despertar del Dragón romance Capítulo 2236

Ni que decir tiene que los poderes del líder de la Secta del Cielo Ardiente crecerían a un ritmo más exponencial, ya que siempre habían canalizado la magia negra para alcanzar niveles superiores.

Delgado sonrió con suficiencia, sintiendo que el poder de su cuerpo crecía. De repente, su cuerpo tembló y su sonrisa se congeló en su rostro.

Su expresión pasó de atónita a incrédula cuando miró a Jaime, que estaba envuelto en tentáculos. El miedo llenó los ojos de Delgado.

—¿Cómo... cómo es posible?

El cuerpo de Delgado tembló y su poder se disipó de inmediato.

Intentó con toda su fuerza controlar los tentáculos, queriendo separarlos del cuerpo de Jaime. Para su consternación, los tentáculos ya no obedecían sus órdenes.

—¡Ah!

Una ráfaga de llamas apareció en la palma de la mano de Delgado y la lanzó contra los tentáculos.

¡Bum!

Las llamas estallaron al instante y, como fuegos artificiales, los tentáculos se hicieron pedazos al instante.

Mientras los tentáculos estallaban, la figura de Jaime parpadeó y asestó un fuerte puñetazo al cuerpo de Delgado.

El cuerpo del guardián salió despedido en proyectil antes de estrellarse con fuerza contra el suelo. Su cuerpo se hundió varios metros bajo tierra.

—¿Jaime?

Emiliano y Arán no podían creer lo que estaban viendo. Sus ojos se abrieron de par en par con asombro y estupor.

—Señor Casas... —Alba se alegró al ver que Jaime estaba bien.

Jaime estaba erguido, su espíritu vigoroso, nada que ver con una persona a la que acababan de absorber sus poderes.

Delgado salió del pozo, mirando a Jaime con incredulidad.

—¿Cómo supiste canalizar los poderes de la Mano del Infierno?

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