—Ya ni siquiera puedes verlo. Deberíamos irnos —le dijo Jaime a la enamorada Perla.
—¿A qué viene tanta prisa? Qué fastidio... —Puso los ojos en blanco—. Mira, aunque vayas, sólo será una pérdida de tiempo. No confío en tus habilidades con la alquimia. Mira a Rolando. Es joven y ya es un alquimista de quinto nivel bajo. Está casi a la par con mi maestro. Lo que es más, es elegante y muy gentil y cariñoso.
Parecía capaz de hablar sin parar de Rolando y no paraba de cantar sus alabanzas.
Jaime sonrió y dijo:
—Parece que te gusta Rolando.
—Por supuesto. ¿A quién no le gustaría alguien como él? —admitió de buena gana.
—Pero no parece que le gustes, y tiene tantas mujeres a su alrededor. —Jaime adivinó en los ojos de Rolando que éste no sentía nada por ella.
—¡Qué tontería! ¿Cómo puedes ser tan grosero? Si no tienes nada bueno que decir, mantén la boca cerrada. A Rolando le gusto, por supuesto. Esas mujeres que lo rodean son sólo una actuación. Yo soy la que en realidad le gusta. Es sólo que mi maestro me vigila como un halcón. Si no, ya habríamos sido pareja —Con eso, ella siguió caminando y no le prestó más atención.
Pronto llegaron al lugar de la evaluación. Muchos ya hacían fila para presentarse al examen. Tal vez eran también los que esperaban asistir a la Feria de Alquimistas, pero aún no habían aprobado el examen.
Haciendo uso de su posición como discípula de la Secta Solaris, Perla guio a Jaime por la puerta trasera, saltándose por completo la fila.
Lo llevó directo ante un examinador y le dijo:
—Estamos aquí para la evaluación.
El examinador los miró.
Jaime asintió con la cabeza y se dirigió directo a la casilla de quinto nivel superior.
—Joven, debe tener claras sus capacidades. Si está pensando en probar suerte, ¡éste no es el lugar para hacerlo! —se apresuró a recordar el examinador al ver aquello.
Fuera, Perla frunció el ceño cuando vio a Jaime caminar directo hacia el palco del Quinto Nivel Superior.
—¿Para qué hace esta evaluación ese mocoso? No puedo creer que intente ser un fanfarrón y se presente a la prueba de Quinto Nivel Superior. Debe de estar loco —murmuró para sí misma.
Sin embargo, Jaime no pudo escucharla y procedió a recoger la caja.
—Joven, debería saber que las píldoras de quinto nivel superior pueden considerarse medicina de alto grado. Su creación consume mucha energía espiritual, y el alquimista debe tener un cierto nivel de energía mental. Si insiste en elegir una prueba de quinto nivel, no nos haremos responsables si se lastima o daña su campo de conciencia —advirtió el examinador.

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