Entrar Via

El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 3199

Cuando llegó la gente de la Ciudad Imperial de las Bestias, Heru estaba como muerto.

Diez minutos pasaron en un abrir y cerrar de ojos. Reconociendo que Gamaliel no tenía intención de someterse, Heru empezó a emanar un aura violenta.

—Gamaliel, no me culpes por tu negativa a ceder —declaró Heru mientras saltaba en el aire y cargaba hacia su oponente.

Aunque Gamaliel sabía que no era rival para Heru, aun así, reunió su aura, listo para enfrentarse al inminente ataque.

Justo cuando se preparaba para defenderse, un aura inesperada surgió de detrás de él.

El aura empujó a Heru hacia atrás mientras se elevaba en el aire, haciéndolo caer en picado al suelo.

El impacto fue tan fuerte que lo hirió de gravedad, haciéndolo vomitar una bocanada de sangre.

Heru se quedó boquiabierto, desconcertado por la identidad de la formidable figura que acababa de mandarlo al suelo con una simple oleada de aura, dejándolo malherido.

—Sólo eres un cultivador del Reino de la Fusión Corporal. Cómo te atreves…

Jaime apareció poco a poco, con Violeta y los demás caminando detrás de él.

Gamaliel se sorprendió al ver a Jaime.

Mientras tanto, Heru frunció las cejas. Se dio cuenta de que la fuerza de Jaime había alcanzado el octavo nivel del Reino de la Fusión Corporal en poco tiempo y ahora estaba a la altura de Helio.

Sin saberlo, Jaime consideraba a Helio, de la Secta del Caldero Esmeralda, una nimiedad.

—¿Sigues vivo? ¿Significa eso que has conseguido escapar de la Ciudad Imperial de las Bestias? —preguntó Heru, fulminando a Jaime con la mirada.

—¿Escapar? —Jaime resopló—. ¿Qué te hace pensar que tengo que escapar? Leuco era el que tenía que huir de mí. Pero ya se acabó. Ya lo he matado.

—¿Qué tonterías estás soltando? El rey Leuco es un Tribulador. ¿Cómo has podido matarlo? No haces más que cavar tu propia tumba difundiendo semejantes rumores sobre él —bramó uno de los generales que estaban junto a Heru.

—Así que algunos de los fieles de Ciudad Nortera siguen merodeando por aquí, ¿eh? Parece que casi los dejo pasar desapercibidos —comentó Jaime mientras se acercaba al general.

El general, un cultivador de noveno nivel del Reino de la Fusión Corporal, no se inmutó ante la presencia de Jaime. Con un poderoso rugido, cargó contra Jaime, con su arma brillando con amenaza en el aire.

Jaime, sin embargo, permaneció impasible. Con un gesto casual de la mano, un aura aterradora brotó de su cuerpo.

¡Boom!

«¿Acaba de convertir a un cultivador de noveno nivel del Reino de Fusión Corporal en un montón de carne con sólo un movimiento de su mano?».

Capítulo 3199 Resuelto 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón (Jaime Casas)