—Corso, ve a buscar a Nimbus. Necesito preguntarle cómo se relacionó con un alquimista como el Señor Casas.
Lorenzo también sentía curiosidad por saber cómo había llegado Nimbus a conocer a Jaime.
Corso asintió y fue a buscar a Nimbus.
Ante la serie de preguntas de Lorenzo, Nimbus no ocultó nada y relató con detalle sus experiencias con Jaime.
Lorenzo y Corso se quedaron atónitos tras escuchar las diversas hazañas de Jaime.
Ninguno podía imaginar que Jaime, que parecía un simple cultivador del Reino de la Fusión Corporal, fuera capaz de derrotar a un Tribulador.
Es más, incluso se atrevió a ofender a la Alianza del Sello Demoníaco y mató al jefe de una subsección de la Alianza del Sello Demoníaco.
—Nimbus, no estás mintiendo, ¿verdad? Si es así, el Señor Casas es en verdad una persona extraordinaria. —Corso se mostró algo escéptico.
Después de todo, todo lo que Jaime había hecho estaba más allá de su comprensión.
—Alianza del Sello Demoníaco. ¿En verdad se atrevió a provocarlos? —Lorenzo arrugó las cejas.
Después de un momento, Lorenzo le dijo a Nimbus:
—Nimbus, debes recordar no mencionar la identidad del señor Casas a nadie. Si el Señor Casas en verdad cura a tu abuelo, te proporcionaré algunos recursos, y deberás abandonar este lugar rápido. Además, el viaje a la Montaña Demoníaca es largo, y necesitarás un Teletransportador. Puedo hacer que alguien te envíe a la Ciudad Imperial Carmesí, donde una Red de Teletransporte puede transportarte a la región sur…
Nimbus se volvió hacia Lorenzo desconcertado y le preguntó:
—Tío Lorenzo, ¿le va a pasar algo a la familia Santini? No puedo quitarme la sensación de que tú y Corso me están ocultando algunos asuntos.
—No hay nada de qué preocuparse. La familia Santini es suprema en Ciudad Azulcrema, así que ¿qué podría pasar? Deja de pensar demasiado. Deja que Corso te muestre el lugar como debe de ser.
—Tengo previsto reunirme ahora con tu padre. He terminado de refinar la píldora para tu abuelo y está lista para ser consumida —respondió Jaime.
—¡En ese caso, permítanos guiarlo hasta allí! —ofreció Laila con entusiasmo.
Jaime asintió y siguió a las hermanas hacia la residencia de Lorenzo.
Por el camino, Laila mantuvo una animada conversación con Jaime. Por otro lado, Mia, normalmente más asertiva, se comportaba en aquel momento como una chica tímida, robando miradas a Jaime sin pronunciar palabra.
La mirada de Mia hacia Jaime estaba impregnada de un afecto especial. De hecho, él también podía sentirlo, pero decidió fingir ignorancia.
«Nos quedaremos poco tiempo en la residencia Santini. En pocos días, partiremos hacia la Montaña Demoníaca. No tengo ningún deseo de enredarme en ninguna complicación romántica durante estos pocos días. Además, no me faltan mujeres. Feenix siempre está a mi lado. Si tengo alguna necesidad, ella es muy capaz de calmar mis deseos».
La casa de Lorenzo estaba situada en la parte trasera de la residencia Santini, justo en el límite de Ciudad Azulcrema.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón (Jaime Casas)
Inclusive tirei prints, enviei e o suporte sequer responde....
A partir do capítulo 4000, aparece para desbloquear por 9 moedas, confiram porque estão cobrando 34 moedas por capítulo, absurdo, estão roubando, desconfiei e comecei a contar as moedas....