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El Desquite de una Madre Luchona romance Capítulo 383

Una niña de cinco años aún no puede distinguir entre el bien y el mal en el mundo.

Mucho menos entiende el profundo significado de que la vida rara vez es como uno la desea.

Y sin embargo, en su propia casa, en medio de la noche, tuvo que soportar la frialdad de las relaciones humanas.

¿Cómo se le puede pedir a una niña de cinco años que madure como un adulto?

Solo podía quedarse de pie en las escaleras, sin atreverse a llorar en voz alta por miedo a que su papá y Mireya la vieran.

Se dio la vuelta y entró sigilosamente en su cuarto.

Al cerrar la puerta, Carolina se sintió aterrada.

Desde que su mamá se había ido de esa casa, rara vez le contaban cuentos.

Ni su papá ni Mireya eran como su mamá, que cada noche, puntualmente, la abrazaba y le contaba historias maravillosas.

No solo no le contaban cuentos, sino que ni siquiera la consideraban parte de la familia.

Resulta que no solo su mamá sobraba en esa casa, ella también.

Lloraba con tanto desconsuelo y su papá no se había dado cuenta. Él solo tenía ojos para Mireya y los bebés que llevaba en su vientre.

Y Mireya ni siquiera la miraba.

Todo lo de antes había sido una farsa.

Hoy, los gritos y el desprecio de Mireya eran la verdad.

Se dio cuenta de que el comportamiento de Mireya ese día era la verdadera Mireya. Era la verdadera actitud de Mireya hacia ella.

¡Mireya no solo no la quería, sino que la usaría como a una sirvienta!

Y los parientes de Mireya también la trataban como a una sirvienta.

Esa noche, Carolina sintió en carne propia lo que era ser tratada como una extraña, como una empleada, en su propia casa. Fue una experiencia que se le grabó a fuego.

Sintió una profunda humillación.

De repente, pensó en cómo se habría sentido su mamá hacía unos meses, cuando ella insistía una y otra vez en que viniera a la casa a trabajar como empleada para ella, para su papá y para Mireya.

Seguramente se sintió aún más humillada.

¿Su mamá seguiría triste ahora?

¿Recordaría que tenía una hija llamada Carolina?

En ese momento, Carolina extrañaba a su mamá más que nunca.

Deseaba con todas sus fuerzas poder lanzarse a los brazos de su mamá al segundo siguiente y no volver a separarse de ella jamás.

Llorando a lágrima viva, Carolina tomó su teléfono y llamó a Rocío.

Capítulo 383 1

Capítulo 383 2

Capítulo 383 3

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