La acción de Carolina dejó a toda la familia paralizada del susto.
Ineta abrió la boca para regañarla.
Pero al recordar que Lázaro, Fernanda y Gonzalo estaban presentes, se contuvo.
En cambio, fue Fernanda quien, sin ningún reparo, le gritó a Carolina.
—¡Carolina! ¡Qué niña tan mala! ¿Cómo te atreves a lastimar a tus propios hermanitos?
Apenas terminó de hablar, Mireya aterrizó, sana y salva, en los brazos de Lázaro.
Por suerte, él estaba detrás de ella.
De lo contrario, la caída le habría provocado un aborto.
«¡Maldita niña!», pensó Mireya.
«¡Con razón mi madre la maltrata todos los días, la pellizca! ¡Se lo merece!».
En apenas un segundo, Mireya maldijo a Carolina miles de veces en su mente.
Al igual que su madre, aunque odiaba a Carolina con toda su alma, por fuera mantenía una expresión dulce. Le dijo a Fernanda:
—Mamá, no asustes a Carolina. Solo corrió muy rápido porque me extrañaba, por eso chocó conmigo sin querer. No lo hizo a propósito.
Ineta también llamó a Carolina con voz suave:
—Carolina, no tengas miedo, ven con la abuela.
Fernanda sonrió levemente y luego se dirigió a Carolina con seriedad.
—Carolina, ¿será que te acostumbraste a ser hija única y no toleras a tus hermanos? ¡Si sigues siendo así de egoísta, consideraré que tu padre te envíe a un internado!
Después de regañar a la niña, miró a Lázaro.
—Lázaro, de verdad tienes que pensar en enviarla a un internado. De lo contrario, ¿qué vamos a hacer si lastima a los bebés que Mireya lleva en el vientre?
Lázaro no respondió a su madre.
Estaba recordando las palabras del psicólogo: que le buscara a la niña un entorno donde no la consintieran tanto.
Así, la niña aprendería a tener límites y se comportaría mejor.
Pero de ninguna manera la enviaría a un internado.
No podía hacerlo.
Quería enviarla con Rocío por un tiempo, y cuando Mireya diera a luz, la traería de vuelta.
—Ya veremos —dijo Lázaro. Pensó que, antes de la boda, tenía que hablar con Rocío sobre Carolina.
Los días anteriores Rocío había estado de viaje, pero ya debía de haber vuelto.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Desquite de una Madre Luchona