Mariano Fajardo, tras la sorpresa inicial, recuperó la compostura y dio un paso adelante.
—Yo me encargo.
Extendió los brazos con naturalidad, mirando fijamente a Norberto Gámez. El mensaje era claro: entrégame a Bianca Guzmán, yo la cargaré.
Los ojos de Norberto destellaron con sorpresa por un instante, pero enseguida apretó los labios y le sostuvo la mirada. Dos hombres de estatura y presencia similar se enfrentaban en silencio.
Mariano explicó con tono indiferente:
—Ella subió a la montaña con nosotros, así que si algo le pasó, es mi responsabilidad. La llevaré al hospital.
Norberto soltó una risa leve. Esa excusa era demasiado forzada.
Arqueó una ceja y replicó:
—Creo que es mejor respetar la voluntad de la involucrada.
Bianca miró al hombre que la sostenía y luego al que tenía enfrente. Ambos proyectaban un aura tan imponente que, por un momento, no supo qué elegir. Pasó un largo rato antes de que pudiera hablar:
—En realidad, puedo bajar caminando.
—¡No!
—¡Ni lo pienses!
Ambos hombres respondieron al unísono.
Bianca se pasó la mano por el cabello, frustrada, y miró a Adriana con súplica.
—Tú vas al gimnasio todos los días, ¿no? Llegó el momento de demostrar tu fuerza.
Adriana Fajardo se quedó atónita un segundo, pero captó la indirecta. Se quitó la chaqueta de inmediato.
—¡Es cierto, tengo músculo! ¡Pásame a Bianca, yo la llevo al coche!
Bianca agradeció al cielo.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival
Me han quitado ya mas 15 desbloqueo los capítulos me da error y no se abren que esta pasando...