Aquellas palabras fueron como una estocada directa al corazón de Florencia.
—Alexis y yo estuvimos luchando por el Modelo Automático de Curva de Tasas de Interés, pero tú nos lo arrebataste gracias a la relación entre el profesor Nicolás y Mariano. ¡Eres una sinvergüenza!
Bianca soltó una risa fría.
—Señorita Florencia, decir eso es de muy mal gusto.
Luego, miró a Alexis.
—Director Zúñiga, cuando tenga tiempo, enséñele un poco de etiqueta empresarial a su novia. No deje que haga el ridículo frente a extraños.
El hombre le dirigió una mirada profunda y afilada, y resopló un par de veces.
—La señorita Bianca resultó ser muy elocuente. Veo que antes mis ojos me engañaron.
¿Dónde estaba la sumisión y gentileza de antes? ¡Ahora era todo espinas frías y duras!
Alexis incluso llegó a sospechar que la mujer frente a él no era Bianca, sino alguien que se parecía mucho a ella.
Bianca también lo encontró ridículo.
A estas alturas, ¿él pensaba que sus palabras todavía podían herirla?
No, ni lo sueñes. Ya no podía lastimarla ni un poco.
En el escenario, la explicación técnica, profunda pero accesible, terminó entre un estruendoso aplauso.
La siguiente parte era la sesión de preguntas y respuestas.
Los primeros tres en preguntar eran personas que Adriana había colocado estratégicamente. Para evitar silencios incómodos, Adriana había preparado a la gente y también las preguntas.
Al ver que esas tres personas hacían preguntas irrelevantes, la gente abajo comenzó a impacientarse.
Finalmente, le pasaron el micrófono a un rostro desconocido.
Esa persona dijo apresuradamente:
Al terminar de hablar, los asistentes se quedaron boquiabiertos, mirando instintivamente a Bianca en el escenario y a Mariano en la primera fila.
Aunque usar contactos para conseguir una patente no era el fin del mundo, saber que el competidor había rogado sin éxito y luego programar el lanzamiento el mismo día para humillarlos...
Eso parecía demasiado abusivo.
Había muchos colegas del gremio en la audiencia. Poniéndose en sus zapatos, pensaron que en el futuro podrían verse en la situación de Teje el Futuro.
Así que comenzaron a criticar las acciones de Bianca.
—Lo que hizo la señorita Bianca sí fue un poco excesivo, ¿no es una cachetada con guante blanco?
—Oye, no sabías, ¿verdad? Bianca antes trabajaba en Teje el Futuro, luego renunció para irse a Código Quetzal. Incluso tuvieron un pleito legal por la cláusula de no competencia.
—Yo también escuché eso. Dicen que Teje el Futuro perdió. ¡Vaya, esa mujer, Bianca, sí que se las trae!
—El director Fajardo la protege tanto... ¿Tú crees que ellos dos tendrán algo...?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival
Me han quitado ya mas 15 desbloqueo los capítulos me da error y no se abren que esta pasando...