Entrar Via

El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival romance Capítulo 348

A juzgar por el abultamiento de su vientre, debía tener varios meses.

Víctor sintió que la sangre le hervía.

Una novedad.

Nunca había jugado con una embarazada.

¡Solo de pensarlo comenzó a temblar de anticipación!

En ese momento, Víctor parecía un tiburón que había olido sangre. Verónica temblaba entera y suplicó: —Déjame ir, por favor, estoy embarazada, no aguantaré tus torturas. ¡Búscate a otra!

Dicho esto, corrió llorando hacia la puerta, pero Víctor la agarró del pelo de un tirón.

Verónica soltó un alarido desgarrador. —¡Me duele! ¡Me duele mucho, suéltame!

Víctor le apretó el cuello delicado, como un demonio sediento de sangre. —Tranquila, te soltaré, pero no ahora. Te dejaré ir cuando termine de divertirme.

Dicho esto, la cargó en brazos, abrió de una patada la puerta del dormitorio del segundo piso y la arrojó con fuerza sobre la cama.

Verónica rebotó en el colchón y, al caer, vio el «equipamiento» en la habitación.

¡Estaba más completo que la última vez!

Cada poro de Verónica gritaba de terror.

Huir, tenía que huir, ¡o moriría allí!

Tenía muy claro lo frenético y loco que estaba Víctor esta noche.

El hombre ya había empezado a desvestirse. Tras quitarse la ropa, se inclinó al pie de la cama y tiró de las piernas de Verónica.

—¡No, no, no me toques! —Verónica no paraba de temblar.

Pero sus gritos no despertaron la compasión de Víctor, al contrario, lo excitaron más. —¡Grita! Me encanta oír gritar a las mujeres. ¡Mientras más fuerte grites, más me prendo, jajaja!

—Cariño, ¿ya viste? Los juguetes aquí son más variados que la última vez. Te haré sentir en el cielo y en el infierno, conocerás la verdadera alegría de ser mujer, ¡jajajaja!

Capítulo 348 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival