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El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival romance Capítulo 385

Mariano bajó la mirada, pensativo.

—Lo que no sabemos es quién podría ser, si es alguien cercano a ti.

Los tres pensaron un rato sin llegar a ninguna conclusión, así que decidieron dejarlo por el momento y regresaron al salón para comer.

Apenas se sentaron, escucharon los murmullos a su alrededor.

El nombre de Florencia se repetía una y otra vez.

Bianca permaneció en silencio, sirviéndole comida a su madre.

Jaime, por su parte, la miró de reojo y dijo sonriendo:

—¿De qué está hablando todo el mundo? Se oye muy animado.

Bianca detuvo su tenedor y le hizo una advertencia amistosa:

—Checa tu celular.

Jaime sacó su teléfono y abrió Instagram.

—Aquí no hay nada.

Bianca le mencionó el nombre de otra red social.

—Abre esa aplicación y mira.

Jaime dijo un «ah» y lo hizo. Al ver los temas de tendencia que estaban al rojo vivo, frunció el ceño y no volvió a decir palabra.

Bianca comentó:

—Ahora probablemente deberías pensar en cómo ayudar a Florencia a resolver esto.

—¿Ayudar a Florencia? ¿Por qué debería ayudarla yo? No es manca ni estúpida, y tiene prometido. —Jaime parecía realmente no entender.

Bianca bajó la mirada.

—Tú sabes perfectamente por qué.

Jaime la miró fijamente, queriendo decir algo, pero al final guardó silencio.

Mientras tanto, por el lado de Florencia...

Ella y Alexis acababan de salir del vestidor cuando fueron interceptados nuevamente por la familia Zúñiga.

La ira de Florencia ya no pudo contenerse y replicó:

—Señora, ¿qué le pasa? El señor acaba de decir que el asunto ya pasó y encontraron una solución. ¡Por qué sigue sacando el tema! ¡Veo que usted tiene malas intenciones y no quiere que Alexis y yo nos comprometamos en paz!

Norma se quedó atónita.

La Florencia de siempre era dócil, obediente y sumisa frente a ella. Pero ahora, mírenla: mostrando las garras y los colmillos.

¡Vaya! Todo lo de antes era fingido, ¿verdad?

¡Entonces lo que dicen en internet seguramente es cierto!

¡Esta mujerzuela!

¡Norma estaba a punto de morir de coraje!

Su hijo, a quien había cuidado y protegido desde niño, su orgullo... ¡y esta mujer se atrevía a ponerle los cuernos! ¡Quería matarla!

—¡Maldita zorra! —Norma rechinó los dientes y, aprovechando que Alexis estaba distraído, volvió a abofetear a Florencia.

Como eso no fue suficiente para calmar su ira, estaba a punto de golpearla de nuevo cuando Eloísa y Ramiro irrumpieron y detuvieron a Norma.

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